Durante todo el año existe la costumbre arraigada en muchos habitantes de México, de diferentes regiones, especialmente del Centro de la República de las llamadas peregrinaciones. Estas cuentan con una gran relevancia por la cantidad de personas de todas las ciudades y condiciones sociales que, caminando, en bicicleta y en otros transportes van a visitar al santo de su devoción.

Una de las peregrinaciones más grandes que se efectúan en México en diferentes fechas, pues la principal es a la virgen de Guadalupe en Diciembre, y quizá la segunda en nivel de importancia por la movilización de personas es la que actualmente culmina este día de la Candelaria a la Virgen de San Juan de los Lagos, las autoridades nos hablan, que este año posiblemente en un lapso de 15 días se congreguen poco más de 2 millones de personas.

La forma como hacen estas peregrinaciones es criticada por algunas personas que no sienten la devoción, algunos inclusive le llaman fanatismo y también esfuerzo físico inútil, pero de lo que estoy seguro es de que sobre todo un porcentaje mayor de los peregrinos son de personas de clase media y con recursos económicos menores, y que algunos vienen de otros países como Guatemala y Estados Unidos, pues nuestros paisanos que viven en los Estados Unidos hacen sus planes para estas fechas para visitar a la Virgen de San Juan, sobre todo los que emigraron para trabajar y que tienen sus familias en los alrededores de San Juan de los Lagos, en la región que se le denomina “Los Altos”.

Las peregrinaciones tienen dos facetas importantes la primera los miles de personas que van, sobre todo en este tiempo tan difícil en el que impera la violencia, la pobreza y las epidemias y por tanto las peticiones de ayuda y la suplica a la venerada Virgen de San Juan de los Lagos se han multiplicado en forma ostensible.

Por otro lado, la derrama económica que se tiene por esos motivos es de 4 mil 250 millones de pesos anuales y eso se distribuye entre los vendedores de recuerdos religiosos, limosnas, restoranes, hoteles y también los pagos de servicios por transporte, pues una cantidad impresionante de camiones.

Este año va a ser el primer año que se vuelva a llenar de visitantes San Juan de los Lagos, porque en 2020 y 2021 hubo muchas restricciones con motivo de la pandemia, que todavía no nos ha dejado en paz y seguimos teniendo casos en toda la República y posiblemente se tengan contagios no deseados, pero la fe y la esperanza de solucionar esos problemas superan el temor a ser contagiados.

Las autoridades por su parte ponen todo lo posible para evitar accidentes en la gente que va caminando por las carreteras, dentro de la ciudad, sus alrededores y por supuesto en los trayectos.

Es impresionante también que hay muchos cientos de personas que hacen su mejor esfuerzo para poder aliviar el trayecto y que el peregrinar sea menos complicado. Existen cientos de personas que a lo largo del camino les proporcionan alimentos, lugares para descanso, albergues improvisados e incluso servicio médico; se puede decir que todas son personas de buena voluntad, asociaciones y grupos religiosos que están cumpliendo con la ilusión de ofrendar su mejor esfuerzo y hacen su petición desde el lugar donde están a la Virgen de San Juan.

Esperemos que este año haya saldo blanco y no tengamos que lamentar la pérdida de vidas por accidentes carreteros o bien que algunas personas enfermas puedan sufrir un deterioro en su salud y que todos regresen con bien a sus lugares de origen. Pero hay que resaltar que lo que algunos llaman turismo religioso, hace una derrama económica importante y soluciona situaciones económicas apremiantes.

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