Comienza el periodo donde por ley, debe ser definido y estructurado el presupuesto de egresos de los municipios del estado.

Para todos los casos, debería ser un ejercicio de severa responsabilidad y congruencia. Las implicaciones por un mal diseño de la aplicación del ingreso que tienen los municipios, puede acarrear consecuencias, por eso de la puntual atención de los presidentes para con el tema.

Lo primero que debe evitarse, es la tentación “natural” de presupuestar gastos en base a un incremento en los ingresos de manera simplista. Esto es fácil de anticiparlo, ya que será por demás un año muy complicado en materia económica, estaríamos creciendo, sí se cumple lo pronosticado, entre el 1.3 % y 1.5 %; pero inmersos en una recesión económica mundial. Lo que impactará en la parte de ingresos correspondientes al desarrollo de las ciudades.

Además, queda la parte de trasferencias que completan los ingresos municipales, las cuales, también se verán comprometidas por la sencilla razón que los ingresos tributarios estarían viéndose mermados, a menos que, incremente el gobierno federal, su actuar recaudatorio, lo cual no es de dudarse con la reforma fiscal/penal prácticamente aprobada para el 2020.

Por todo esto, es de sorprenderse que, Héctor López Santillana Presidente Municipal de León, ponga un primer intento sobre la mesa, de un aumento al presupuesto para áreas supuestamente prioritarias como son las de “seguridad pública” e “impartición de justicia” sin centrarse en atender la problemática que padece la ciudad. Se solicitó un incremento por 40.7 millones de pesos, que, sumándole el 25% de prestaciones adicionales al sueldo, se estaría elevando a los 50.9 millones al año.

Lo que es de preocupar, y harto, es que ninguna de las plazas propuestas de nueva creación, en el área de seguridad pública; sería para agentes policiacos. Todas son para personal de escritorio y que en nada ayudarán en incrementar la presencia policiaca en las calles.

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Por ejemplo, en la misma área de seguridad pública, se tiene a protección civil, donde se piden 34 personas, 1 de ellas sería el “Jefe Médico” y los 33 restantes, “Paramédicos” con $15,577.85/ mes. En la Dirección de Prevención del Delito, se pide un incremento al sueldo de uno de los cuatro subdirectores, de $16,402.47 pesos/mes.

En el despacho del Secretario de Seguridad Pública, se propone incrementar, al Director General de Programas y Acciones, su sueldo en $15,105.59 pesos/mes. Los que también tendrían un sustancial incremento son las 2 personas encargadas de los “medios de comunicación”.

En el área del C4, el actual subdirector de emergencia, lo pretenden ascender a director con un incremento en su sueldo de $12,395.69 pesos/mes. En creación de plazas en “juzgados cívicos”, se tiene propuesto el gasto de 10.8 millones y usar 830 mil pesos en ajustes de salario para algunas personas.

Es necesario que el presidente municipal y su gente, trabajen realmente con imaginación y sentido de responsabilidad para hacer más con menos recursos. La iniciativa privada nos estamos viendo en la necesidad imperiosa de reestructurar las empresas y los gastos, reinventarnos, para poder sortear la tormenta que viene.

No podemos permitir una displicencia de ésta magnitud con los recursos públicos, máxime cuando el modelo de seguridad ha resultado un fracaso total, requiere de cirugía mayor y el padecimiento va en aumento a un nivel descomunal. Es urgente, se piense en otro ejercicio de presupuesto, donde se refleje una visión de gobernanza responsable, y no solo, desde una simplista perspectiva burócrata clientelar.