Inicio Columnas Infamias detrás de cámaras

Infamias detrás de cámaras

0

Con el reciente estreno de ‘Quiet on Set: The Dark Side of Kids TV’ (‘Silencio en el set: el lado oscuro de los niños de televisión’) vuelven a mezclarse los hechos mediáticos de crímenes y espectáculos y además, destapa la problemática a la que se enfrentan los niños actores: desde explotación por parte de sus padres, nulo apoyo, toda clase de abusos y la usurpación de su infancia por parte de algunos productores.


A lo largo de la historia del cine, han existido diversos casos en los que los niños actores se ven envueltos en todo tipo de controversias, que van desde unos progenitores que los ven como un signo de dólares, hasta ser protagonistas de diferentes crímenes. En unas ocasiones, han sido victimarios y en otros, víctimas. Esta semana, repasaremos la vida de un actor que empezó su carrera desde muy pequeño y se vio envuelto en una vorágine de maltratos y sospechas.


Pocos jóvenes de hoy en día recuerdan las aventuras de ‘La Pandilla’ o ‘Los pequeños traviesos’, una serie de películas que perduró durante los años cuarenta y tuvo varios remakes en los setenta y ochenta. Contaba las aventuras de unos niños de escasos recursos. Entre los niños protagonistas destacaba Robert Blake, cuya vida dio mucho de qué hablar. Nacido en 1933 como Michael James Vijencio Gubitosi, fue hijo de un hombre alcohólico que lo encerraba en un armario y lo obligaba a comer del piso. También lo llevaba a los parques de Nueva Jersey y le hacía cantar y bailar a cambio de que le arrojasen monedas. Fue así como los productores descubrieron su talento. Con el paso de los años, paso de ser extra a obtener un papel protagónico. Blake rompería el estereotipo del actor infantil que crece y ya no obtiene trabajo: pasaría más de 70 años dedicado a la actuación.
Curiosamente, su salto a la pantalla como actor adulto fue en 1967 con ‘A sangre fría’ adaptación del clásico de la literatura y periodismo escrito por Truman Capote, que recrea el horrible asesinato de la familia Clutter a manos de Richard Hickock y Perry Smith, a quien le dio vida Blake. Años después caracterizaría la serie policiaca ‘Baretta’. El futuro lucía prometedor para este actor… o al menos así lo parecía.

EL CRIMEN
El 4 de mayo de 2001 Bonny Lee Bakley, quien fuera la segunda esposa de Blake, fue encontrada muerta en el coche del actor. Tenía un disparo en la cabeza que parecía realizado por algún sicario profesional.
Las investigaciones arrojaron que Blake era un tipo violento, que le gritaba a su mujer y peleaba con ella entre rodaje y rodaje, y además la fiscalía descubrió que le había pagado a otros colegas para asesinar a su esposa. Bakley, por su parte, había estado involucrada en delitos como estafa y suplantación de identidad.


Aunque después se supo que no tenía rastros de pólvora en las manos, las autoridades teorizaban que pagó a un sicario. Entonces, fue arrestado en 2002, y tras un estrepitoso juicio, absuelto en 2005, pero hubo un juicio civil posterior, y el veredicto fue que pagara 30 millones de dólares a la familia de la ex esposa asesinada. Como el actor se declaró en bancarrota, la cifra se redujo a la mitad.
Blake murió en septiembre de 2023. Al igual que el caso O.J. Simpson, su currículum mezcló la polémica con su trayectoria.
Lo cierto es que, sin el objetivo de justificar ningún acto delictivo por ningún motivo, muchos niños actores tienen que lidiar con traumas y maltratos de adultos que los utilizaron, y por tanto necesitan constante ayuda profesional. Los verdaderos autores de las infamias detrás de cámaras son los adultos que no toman en cuenta las necesidades de los menores, o como señala en el documental ‘Quiet on set’ el ahora adulto actor Bryan Hearne: “[…] el estrellato infantil tiene su lado oscuro; los niños son solo un símbolo de dólares cuando llegan el set. Nadie se toma en serio su salud mental, y eso es totalmente lamentable”.

Salir de la versión móvil