En estas fechas, surge la habitual disputa entre Halloween y Día de Muertos. En ocasiones la festividad del 31 de octubre arranca aversión entre algunos sectores de la población, como las personas de Guanajuato capital que optaron por marchar contra la Noche de Brujas… lo cierto es que ambas fiestas tienen sus respectivas características y rasgos que las definen.

Por la Zona Centro de León, particularmente en la Miguel Alemán y la calle Josefa Ortiz, prolifera la parafernalia de Halloween: máscaras de los monstruos de Universal Pictures (Drácula, la criatura de Frankenstein, el Hombre Lobo, entre otros) hasta calabazas, brujas y fantasmas. Los orígenes del Halloween se remontan a los celtas.

Los antiguos celtas celebraban el fin del año en 31 de octubre. A esta festividad se le conocía como “Samhain”, cuyo significado es “Final del Verano”. Durante esa noche, la barrera que separaba el mundo de los muertos y los vivos era sumamente delgada, o al menos así lo creían los celtas. Posteriormente, con la llegada de los primeros cristianos, la festividad se llamaría “All hallows eve” (o víspera de todos los santos) y la palabra se uniría para llamarse “Halloween”. Gracias a la cultura pop y a películas como Halloween, de John Carpenter, hoy en día se asocia con terror, brujas, fantasmas o cuestiones macabras.

Por su parte, el Día de Muertos, que hoy se celebra, tiene sus raíces en el México Prehispánico y también tiene elementos del sincretismo religioso. Como muchas culturas antiguas, tiene que ver con el regreso de los difuntos del Mictlán, el reino de los muertos.

Hoy en día, la tradición del Día de Muertos está más “viva” que nunca. Desde ayer por la noche comenzaron las ofrendas y los preparativos, y hoy los panteones de todo Guanajuato y México se llenarán de velas, alimento y colorido.

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