Inicio Columnas Hagamos las cosas bien, analicemos el CPTPP (parte I)

Hagamos las cosas bien, analicemos el CPTPP (parte I)

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Hay un tema en materia de comercio exterior que de no atenderse correctamente, afectará negativamente la planta productiva y el empleo manufacturero de México y es el de la eventual aprobación del Acuerdo Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífica (CPTPP) en el Senado de la República.

En cuanto a este acuerdo comercial, hemos dicho desde este espacio que es un tratado de libre comercio entre 11 naciones, y del que México forma parte. Las autoridades del gobierno federal, citando un estudio del Instituto Peterson, han dicho que este tratado se traducirá en un incremento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) de 1% en el periodo desde su entrada en vigor hasta el año 2030. Sin embargo, no se conoce el detalle de dicho documento, y por parte de nuestro país no se han realizado estudios detallados a nivel de rama de actividad económica que sustenten o rebatan lo dicho por el Instituto Peterson.

Después de su firma por parte de los ministros de economía de los 11 países que conforman el CPTPP, el Senado de la República recibió el texto del CPTPP el martes 3 de abril, y éste fue turnado a las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores; de Relaciones Exteriores, Asía – Pacífico; de Comercio y Fomento Industrial; de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe; de Desarrollo Rural; de Hacienda y Crédito Público; de Autosuficiencia Alimentaria; y de Agricultura y Ganadería.

En este proceso legislativo, el 11 de abril, se llevará a cabo una sesión de Análisis y discusión del CPTPP, en el que se contará con presencia de presidentes de Comisiones legislativas, funcionarios del gobierno federal, representantes de la academia y del sector privado como presidentes de cámaras empresariales y asociaciones, así como del Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana, Francisco Cervantes Díaz.

En principio, se tiene contemplado una exposición para cada uno de los invitados a este evento, y posteriormente, se abrirá un espacio para un diálogo con los legisladores. Pero para que todo esto tenga sentido, es muy importante que los Senadores que acudan a este análisis lo hagan con una actitud abierta para verdaderamente escuchar los riesgos que plantea el CPTPP a diversos sectores industriales como lo son: textil, vestido, calzado y lácteos. Lo peor que puede suceder es que este importante ejercicio se lleve a cabo sólo para cumplir con la solicitud de los sectores de ser escuchados y que no se preste la debida atención a sus demandas, sobre todo porque el ignorarlos y aprobar el texto del CPTPP así como fue enviado al Senado, implicaría la pérdida del 40% de los empleos de los sectores arriba mencionados en un periodo de cinco años, lo que representa algo así como 600 mil empleos directos e indirectos.

Los sectores textil, vestido y calzado han sido claros en sus posicionamientos y han dicho que están a favor de la apertura comercial, pero que se oponen a la competencia desleal que representa Vietnam. Para ilustrar esta situación, tenemos que en el sector calzado, esta nación comunista presenta las siguientes diferencias respecto a la industria mexicana del calzado:

  1. En México la industria del calzado tiene 250 mil empleos directos, mientras que en Vietnam hay más de 850 mil. Esto nos lleva a que la fábrica de calzado promedio en Vietnam es 37 veces más grande que la fábrica promedio en México.
  2. En México se producen 260 millones de pares de calzado al año y el 10% de su producción es exportada. Por su parte, Vietnam produce casi 1,200 millones de pares de zapatos al año, y destina a la exportación el 86% de su producción.
  3. Vietnam es el segundo mayor exportador de calzado del mundo y en 2017 le vendió a México 26.3 millones de pares, el 30% del total importado por nuestro país. La participación de mercado del calzado de Vietnam en México crece rápidamente, y muestra de ello es que sin CPTPP las importaciones de calzado vietnamita por parte de México crecieron 11.09% en 2017, tasa superior al incremento del Consumo Nacional Aparente de calzado en nuestro país en dicho año, el cual se elevó 3.8%.
  4. Están documentados los diversos incentivos que brinda el gobierno vietnamita a sus fabricantes de calzado. Se les permite reducir o incluso eliminar por completo el impuesto al valor agregado. Además, las empresas pequeñas, por cinco años desde el 2016, pagan una tasa de impuesto sobre la renta de apenas 20%. En México, la tasa de ISR es de 30%, pero si eres persona física hay que sumarle el gravamen de 10% a los dividendos o utilidades pagados.
  5. Una enorme cantidad de fábricas de calzado en Vietnam son de propiedad, control y participación de Inversión Extranjera Directa de capital chino y de Hong Kong. Por lo que en realidad son fábricas chinas instaladas en Vietnam, aprovechando su bajo costo de mano de obra.

alejandro@gaeap.com

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