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Frente al caníbal

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A un mes de haberse estrenado, la serie ‘Monster’, sobre el asesino en serie Jeffrey Dahmer, el caso sigue dando de qué hablar. Muchos usuarios de TikTok y otras redes sociales, quienes son despistados o francamente ignorantes, se han vuelto fans del asesino sin saber todo el daño que causó, al grado que el actor Evan Peters, quien personifica de forma magnífica al criminal, se ha visto con la obligación de declarar a los medios que no se le debe idealizar a este monstruo por ningún motivo.

Ryan Murphy, el escritor de la serie, ha tenido mucho tacto al darle voz a las víctimas y de mostrar a Dahmer como lo que era: un desequilibrado. Sin embargo, es imposible plasmar todas las aristas de un caso tan complejo, del que se ha escrito e investigado tanto. En esta ocasión daremos voz a las víctimas, recordando tres casos de seres humanos que fueron afectados por el delincuente y que deben ser recordados: un amigo del asesino en serie durante la preparatoria, un vecino y su única víctima de ascendencia mexicana.

Como bien se sabe, Jeffrey Dahmer fue un asesino en serie que operó de los setenta a inicios de los noventa, cobrándose 17 víctimas. Todas fueron hombres, todas jóvenes y pertenecientes a minorías. Los invitaba a su departamento, donde después de matarlos los descuartizaba y se los comía, razón por lo cual se le apodó ‘El caníbal de Milwaukee’.

Entre las víctimas de este asesino hubo un joven de 22 años, llamado Richard Guerrero; cuyo padre, Pablo, había migrado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. En 1988, Dahmer llevó a Richard a casa de su abuela con la excusa de tomarle fotografías para una sesión. Una vez allí, lo ahorcó con un cinturón, convirtiéndolo en su cuarta víctima. Como disolvió sus restos con ácido, nunca se encontró el cuerpo. Todo se sabe por las declaraciones del caníbal durante el juicio, cuando Janie, hermana de Guerrero, le gritó en plena corte: -“¡Eres el diablo, Jeffrey. El diablo caminando en las calles!”.

EL VECINO Y EL ARTISTA

¿Qué haría usted si descubre que su vecino es un asesino serial?

El segundo caso es el de Vernell Bass, vecino del departamento donde Dahmer mataría a la mayor parte de sus víctimas ubicado en la calle 25 Norte de Milwaukee, Wisconsin.

Bass era un hombre afroamericano que vivía en el edificio y cruzaba palabras con Dahmer. En su libro ‘Across the hall’ cuenta que lo veía como un muchacho rubio, atractivo y reservado. El típico vecino que guarda distancias. Sin embargo, con el paso del tiempo se hizo más errático. Perdió su trabajo y llevaba jóvenes a su departamento que ya nunca salían. Una noche, Vernell se despertó debido a una peste en los pasillos del edificio. Abrió la puerta y vio un vapor espeso y fétido. Para evitar problemas, se regresó a dormir. Al día siguiente, le dijo que era carne que se le había echado a perder.

Años después se daría cuenta de lo que ocurría: Dahmer disolvía cuerpos en ácido.

Hoy en día, Vernell y su esposa se mudaron a Florida, y aunque él suele dar entrevistas sobre el caso y se muestra elocuente, su vida nunca será la misma.

El tercer y último caso es el del dibujante de cómics Derf Backderf, ganador del premio de periodismo Robert Kennedy en categoría de caricatura. En 1991, cuando ya era un artista de renombre, vio en las noticias que habían atrapado a un asesino de 17 hombres. Su sorpresa fue mayúscula cuando se dio cuenta que no era otro sino un amigo suyo de la preparatoria. Recordando todas sus vivencias, publicó el cómic ‘Mi amigo Dahmer’, que es fundamental para entender la juventud del asesino de quien Derf recuerda:

“Era un don nadie. Uno de esos niños tímidos que se convirtieron en ineptos sociales cuando llegó la adolescencia, aceptó dócilmente su destino y se volvió invisible”.

Estas han sido algunas de las muchas vidas honestas, talentosas y prósperas afectadas por un criminal infame.

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