Miles de personas asistieron el día de ayer a la Feria Estatal de León 2020, con la finalidad de pasar la tarde del domingo conviviendo con familiares o amigos.

Personas de diferentes lugares del país acudieron durante el horario en que la Feria abre sus puertas al público y disfrutaron de los múltiples atractivos que hay dentro y fuera de ella.

En punto de las 10 de la mañana empezaron a entrar poco a poco, persona tras persona, al rededor del medio día se podía apreciar el movimiento en todas las zonas y los juegos mecánicos empezaron a funcionar con cada vez más público.

Los polígonos de seguridad comenzaron a activarse y en las bocinas brindaban las medidas de prevención sugeridas a los visitantes.

Por su parte, los visitantes empezaron a hacer filas en los comercios más populares como el del pan de soya, las gorditas tarascas, entre otros, a los que leoneses y turistas aprovechan visitar  para comprar lo que no encuentran con facilidad en otras fechas del año.

La señora Gabriela fue de las personas que se formaron para comprar un pan de soya y comentó que está delicioso y vale la pena esperar con tal de llevar uno de esos a su casa, entre las personas que estaban en la fila, incluso hablaban de un aumento al precio en comparación con el año pasado, pero que ese no iba a ser motivo para dejar de comprarlo.

Otros aglomeraron los pasillos de comida para pedir algo y sentarse aunque sea en los escalones que están a un costado del Palenque, entre los favoritos de la pequeña Erika y su hermana están los “perritos calientes” con mayonesa y cátsup, sin nada de picante y su papá prefirió unos tacos con chiles güeros del local de al lado.

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Más tarde se convirtió en toda una “odisea” el poder caminar, mientras que comerciantes como la señora Ofelia, quien tiene muchos años vendiendo hamburguesas, hotdogs, banderillas y papas aprovecharon para reponerse de lo que esperaban del día sábado que consideraron muy flojo para ser el primer fin de semana de la Feria.

“El sábado estuvo mucho más solo, hasta me cansé de estar parada sin mucha gente para atender, hoy desde la mañana ha habido más afluencia de gente”, comentó.

Otro ejemplo de las maravillas que se viven en la fiesta de aniversario de la ciudad son las caras de asombro de las personas de todas las edades, desde los más pequeños que por su inocencia consiguen sorprenderse con más cosas hasta personas adultas.

Como la señora Eusebia, quien acompañada con su hijo se quedó asombrada con el carrusel, porque dijo que le llamaba bastante la atención ver a adultos paseando en su caballito muy alegres como si fueran niños pequeños.

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