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ESTE 10 DE MAYO SALVEMOS A NUESTRAS MADRES

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“Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría”, esta frase la traigo a
colación porque cuando existen imponderantes, dificultades y retos, es cuando
verdaderamente se debe hacer acopio de una fuerza de voluntad inquebrantable,
que vaya aparejada a decisiones que por muy dolorosas que parezcan a corto
plazo y, seguramente a largo plazo, traerán beneficios. Es por ello, que este 10 de
mayo quiero felicitar a todos los hombres y mujeres que supieron respetar, querer
y cuidar a las mujeres de México, específicamente a todas las mamás que están
conmemorando el día de las madres, este año 2020.
En México, esta celebración data desde el año 1922, cuando el ilustre José
Vasconcelos, institucionalizó el de 10 de mayo como una fiesta mexicana, donde
los hijos de la Madre Patria, le rinden tributo a sus madres, conviviendo y
departiendo alegría entre las familias y regalando de acuerdo a su presupuesto,
desde lo más sencillo hasta lo más ostentoso, sin embargo cada uno de ellos con
el mayor de los cariños.
Este 10 de mayo del 2020, cobra relevancia de forma especial, porque las
autoridades de salud, así como muchos de los gobiernos de los estados, en el
cual está incluido Guanajuato, cerrarán los panteones al público, por lo que no
podrá ser posible la visita a las madres ausentes. De igual forma, con motivo del
COVID-19, como ya es sabido, se ha solicitado por parte de las mencionadas
autoridades, que se respeten las ya conocidas medidas que hemos aplicado en
estas últimas semanas y no visitemos a nuestras madres que no vivan en casa
con nosotros, sin embargo pareciera ser que no todos están dispuestos a
sacrificar un día de algarabía o de festejo, en beneficio de la propia de festejada y
sus familias.
Me quiero detener en este punto un momento, porque quiero traer a la memoria
las grandes civilizaciones que han existido en la historia y que conforme a sus
grandes conocimientos y avances científicos, permitieron que las sociedades
fueran progresando y evolucionando. Egipto, es famosa por la aportación de sus
construcciones faraónicas; Grecia, por sus aportaciones filosóficas, con los
grandes pensadores como Sócrates, Platón, Aristóteles y Tales de Mileto, entre
otros, que con su pensamiento, transformaron la forma de ver la vida y su devenir
histórico. Tampoco debemos olvidar al gran Imperio Romano, que con sus
invasiones y conquistas supieron absorber la cultura de otros pueblos; así
mismo, creo que tampoco podemos dejar de lado al Islam.Finalmente, arribamos a nuestro continente y remembramos a las grandes
civilizaciones Mayas y Aztecas, la primera con su astronomía y la segunda,
recordada por haber construido Tenochtitlán sobre el lago de Texcoco.
Sé que pareciera ser, que esté último tema, poco tiene que ver con lo que se
celebra este 10 de mayo, sin embargo, creo que para poder entenderlo, debemos
partir de la base de la definición de “civilización”, que según la RAE, “es la base
del conjunto de costumbres, ideas, creencias, cultura y conocimientos científicos y
técnicos que caracterizan a un grupo humano en un momento de su evolución, es
el Estadio de progreso material, social, cultural y político, propio de las sociedades
más avanzadas”
En este orden de ideas, déjenme recordar cuando en 1982 Koch en el Décimo
Congreso Internacional de Medicina en Alemania dio luz del descubrimiento del
agente causal de la tuberculosis, y de ahí, se vino toda una lucha científica
integrada por el mismo, por buscar la vacuna contra esta enfermedad.
Si traspalamos, esa enfermedad, con el COVID-19 que actualmente nos está
atacando, nos daremos cuenta que la tuberculosis, también cobró vidas incluso
hasta nuestros tiempos, por ende, a pesar de todo ese conocimiento acumulado
por décadas en estas civilizaciones para combatir todo tipo de epidemias o
pandemias que atacan a un sin número de personas, no fue suficiente para salvar
a tantos miles en el mundo.
Por lo tanto, retomando el tema con el que inicié esta columna, si aún no tenemos
la vacuna contra el COVID-19 y un tratamiento específico para tratar a todos
aquéllos que lo adquieren, aprovechemos la experiencia de civilizaciones y
eventos pasados y cuidemos a nuestros seres queridos y a nosotros mismos, es
decir, cuidemos a nuestra Madre y a nuestros familiares absteniéndonos de
visitarla en este 10 de mayo, anteponiendo la salud de ellas ante todo, ya que
podemos festejarla cualquiera de los otros 364 días del año, porque de lo contrario
de nada habrá servido el sacrificio y esfuerzo de este confinamiento de casi dos
meses.
Cierro mi participación, no sin antes enviarles una felicitación a todas las madres
de México en este día, sin olvidar a quienes ya no están con nosotros, pero
siempre vivirán en nuestro corazón.

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