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Escándalo tras escándalo

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A casi cuatro años de gobierno, la 4T y su líder moral, el presidente de México, AMLO, de la mano del gobierno federal no han dado tregua a la sociedad mexicana. Alborotos, hechos inmorales o condenables que han causado indignación y gran impacto público en todo el territorio nacional y, por supuesto, muchos, muchos de ellos han trascendido al ámbito internacional, ha sido la característica distintiva del peor gobierno de la era moderna de nuestro país.

Evidentemente, el partido en el gobierno no ha sido menos, todo lo contrario. MORENA, su dirigencia y militancia, se han comportado de la misma manera que el gobierno federal acompañando al supuesto movimiento que dicen tener, la 4T, escandalizando al pueblo con permanentes actos de corrupción y comportamientos deleznables que no dejan de sorprender día a día con lamentables situaciones que avergüenzan y humillan a millones de mexicanos.

Son tantos los casos que se viven cada semana, prácticamente es imposible enumerar y desarrollar en un par de cuartillas para cualquier articulista. Por lo tanto, hoy me referiré a uno de esos nuevos escándalos de la semana, que considero constituyen una verdadera joya del nefasto gobierno de López Obrador. Quiero compartir con ustedes el presente análisis, derivado de la conclusión a la que llegó la oficina en Washington, para asuntos latinoamericanos.

He considerado importante destacar el presente documento, ya que no lo elaboró ningún periodista o articulista conservador, enemigo de la 4 Transformación ni nada que ver, con los calificativos despectivos e insultantes que utiliza el presidente de México, cuando se trata de criticar o simplemente, no estar de acuerdo con él o con sus políticas públicas.
Me refiero al análisis de Stephanie Brewer, titulado “México militarizado: la guerra se perdió, pero la paz no llega”.

Destaca la autora, lo siguiente: “En el marco de una crisis de violencia que ha costado la vida de miles de personas en México. Andrés Manuel López Obrador, llegó a la presidencia en 2018 con el compromiso de transformar la fallida estrategia de seguridad de los gobiernos anteriores, la cual se había basado en gran parte en el despliegue de las fuerzas armadas. No obstante, López Obrador, ha profundizado la militarización tanto dentro como fuera del ámbito de la seguridad” “¿Qué implican estas decisiones para la seguridad y la democracia en México?”.

“Andrés Manuel López Obrador, afirmó en 2012 que, en caso de ser presidente de México, sacaría al Ejército de las calles dejando a cargo una policía federal profesionalizada. En 2016, criticó duramente el modelo bélico de seguridad señalando que “no se resuelve nada” con medidas coercitivas y militarizadas. Reiteró en su campaña exitosa de 2018 que reorientaría la estrategia contra la violencia. Como presidente, ha implementado programas sociales que, según su análisis, atenderán algunas de las causas económicas de la inseguridad”.

Continúa Brewer, “Sin embargo, la desmilitarización no sólo no ha llegado, sino que López Obrador, ha apostado por profundizar diversos aspectos del modelo militarizado. Este mes cumple un año el Acuerdo presidencial que dispone la participación de las fuerzas armadas en tareas policiales hasta 2024. Asimismo, cumple dos años la Ley que creó la Guardia nacional, el nuevo cuerpo de seguridad impulsado por López Obrador, que, a pesar de depender orgánicamente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, es una fuerza militarizada que opera bajo la coordinación de la SEDENA”.

Concluye la autora: “En la guerra contra la delincuencia, quien ha sufrido las pérdidas más devastadoras es la población. El modelo militarizado ha detonado más violencia sin dar paso a estrategias efectivas de seguridad.

Como WOLA y otras organizaciones y personas expertas han resaltado en numerosas ocasiones en los últimos 15 años, ningún despliegue de fuerzas será suficiente para revertir la violencia mientras actores del Estado se encuentren entre los cómplices de las redes criminales…”.
¿Así o más claro? Vale mucho la pena leer el análisis ya señalado, por cuestión de espacio, fue imposible compartir todo.
¿No cree usted?

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