Con el pleno dominio de dos dialectos y del idioma español, Gilberto Méndez funge como un puente de comunicación entre los médicos y los pacientes indígenas que atiende el  nuevo Hospital General Universitario  de León.

Procedente de su natal Oaxaca y armado con un espíritu de superación, llegó a León para consolidar su formación con el estudio de pedagogía y alcanzar sus metas soñadas desde su niñez.

Hoy, a sus 21 años, funge como un “ángel de la guarda” a favor de sus allegados y paisanos que vienen a la región en busca de sustento.

En diversos periodos del año, las familias de jornaleros arriban a Guanajuato y a la gran urbe de León procedentes de Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Querétaro ,entre otros estados.

Niños y adultos suelen sufrir padecimientos y acuden al hospital para ser atendidos bajo los protocolos de la medicina incluyente del Gobierno del Estado y, es aquí, donde Gilberto inicia su función de traductor.

Avalado por la Secretaría de Educación, se transforma en la voz de los niños indígenas para que puedan expresar sus sentimientos y describir sus dolencias dentro del proceso de recuperación.

Adicional y con el fundamento de sus estudios de pedagogía, imparte clases y mantiene la comunicación con niños y papás, a fin de propiciar canales de confianza y superación dentro de los espacios hospitalarios.

Recuerda su llegada a León: “Para mí fue muy difícil, pero fue un reto que me llevó a aprender el español aquí en la ciudad”.

Hoy, a sus 21 años, domina los dialectos mixteco y zapoteco, y habla a la perfección el idioma español, recursos que aprovecha para alentar a su pueblo a continuar en constante superación y positiva actitud hacia la vida. En diciembre se gradúa como pedagogo.

También te puede interesar:  Descarta Morena fractura interior

Alienta escenarios de superación para su pueblo al convertirse en un líder motivador que despierta entre los suyos una actitud mental positiva y fuerte.

Es Gilberto un ángel de la guarda dentro del Hospital General de León.

ESCRIBE UN COMENTARIO