Se acabaron las vacaciones. El día de mañana, regresarán a las aulas, los miles de estudiantes de educación básica y media básica, que estuvieron descansando durante aproximadamente dos meses. Se trató de un receso otorgado por la Secretaría de Educación y en el que no sólo jóvenes y jovencitas tuvieron oportunidad de descansar, convivir con la familia o visitar algún lugar fuera de la ciudad, sino también los maestros y directivos de los diferentes plantes escolares, tanto particulares como de gobierno.
Seamos honestos, el inicio de clases a nivel preescolar, primaria y secundaria, marca el ritmo de la vida de todos. Independientemente de que tengamos hijos o no, estudiando en alguno de esos niveles escolares, las rutinas que se tienen en las ciudades, pueblos y comunidades de todo el país, se marcan en gran medida, por las agendas escolares. Tendremos que ajustar la alarma para despertarnos más temprano, en lo que volvemos a retomar el ritmo del tráfico, de los horarios de las escuelas y academias. Será el turno de ver las filas de niños y niñas en sus flamantes uniformes, portando ya sea mochila o lunchera nueva, algunos cargando pesados útiles o en espera de la entrega de las listas escolares.
Para algunos pequeños, será la primera vez en ingresar a una institución educativa. Seguramente presenciaremos las crudas despedidas o veremos las caras despistadas de algunos que no saben lo que les espera. Y lo que les espera en definitiva, será bueno. Será bueno siempre y cuando no se pierda la meta de seguir preparándose, de seguir mejorando el nivel académico con el que contamos en México. Aun cuando el presidente electo anunció durante su campaña, que la reforma educativa planteada en el sexenio anterior, no seguiría vigente, lo cierto es que todos esperamos que sí. Que se aprovechen las bondades heredadas por la administración pasada y los estudiantes logren si no emparejarse con estudiantes de Corea o Suecia, sí ser miembros competitivos de nuestra sociedad. En definitiva nos llenaremos de esperanzas y objetivos nuevos. Intentaremos cambiar todo lo que en otros ciclos escolares, estuvimos haciendo mal.
¿Lo lograremos? Hagamos todo lo posible porque así sea. Como padres, nos toca guiar desde nuestro ámbito a nuestros hijos, inculcándoles respeto, compromiso y ansias de aprender, esperando que se empeñen más que el ciclo escolar pasado. A algunos adultos como yo, nos encantaría volver a estudiar en la primaria. Repasar más las matemáticas que ahora nos cuestan. Volver a jugar sin reparos, disfrutando la esperanzadora e inocente niñez. ¿Qué me mandaron de lunch? La tiendita está muy llena. Ahí viene la maestra que canta cada que llegamos a clases. Cuántos recuerdos, cuántas anécdotas.
El turno es ahora de los pequeños y jóvenes. A iniciar el ciclo 2018-2019, el cual, de acuerdo al calendario publicado por la Secretaría de Educación Pública, comienza el día de mañana y termina oficialmente el 8 de julio de 2019, con cuatro puentes y tres períodos vacacionales. ¡Arranquemos y a llegar a la meta!
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