Creo que todos estamos conscientes que actualmente en el mundo hay una serie de situaciones de urgente resolución, inclusive aquí en México la situación política, la violencia, la peligrosidad en la movilización en todo el país, la inflación, la pobreza y muchos problemas graves que tenemos que atender se han quedado pendientes por un fenómeno mundial que sucede cada 4 años y me refiero al mundial del futbol.

Esta vez se está celebrando en un país con costumbres muy diferentes al mundo occidental, que nada en la opulencia por la gran cantidad de petróleo y gas que tienen, y su desarrollo industrial y comercial es impresionante. Es un país con una superficie territorial mucho menor a la superficie del estado de Guanajuato, con 3 millones de habitantes, de los cuales el 50% son extranjeros y conviven con ellos impulsando el desarrollo de su país, pero si tienen cosas criticables que nosotros no entendemos porque son así, como es el caso de que a las mujeres se les nieguen los derechos humanos y su forma de vestir obligatoria; también otros aspectos de la justicia como los castigos físicos, pero en fin, lo que nos importa tratar aquí es la abundancia de noticias en todas agencias de noticias, porque todos los equipos de los 5 continentes que están participando después de un proceso de eliminación llegan a formar la élite del futbol mundial.

Lo que quiero resaltar es que la mayoría de los países se han presentado a presenciar los juegos y a apoyar la actuación de sus selecciones con disfraces, playeras, tambores, mantas y muchas más cosas que su imaginación les permite, pensando con que con eso apoyan a los jugadores para que jueguen mejor y México no es la excepción.

En un país en el que hay tantos problemas y carencias, se desplazan a ese país tan lejano más de 40,000 mexicanos apasionados del futbol y veíamos las tribunas cuando jugó México atiborradas de mexicanos con banderas y camisetas con los colores de la Selección, penachos y muchas más cosas que es muy difícil concebir que hubiera tanta variedad de expresiones de júbilo, quizá muchos de ellos empeñaron hasta la camisa, otros más se endeudaron por varios años; pero no importa… todo mundo deseábamos que México clasificara a las siguientes rondas, lamentablemente no fue posible e inmediatamente todos buscamos culpables; que si los jugadores, que si el entrenador, que si el presidente de la federación, que si los árbitros… Pero esa frustración se transmite desgraciadamente a un pueblo mexicano que se aferró a ver en las pantallas el desarrollo de los juegos, porque es increíble que una victoria cambie el ánimo que nos impulse a trabajar con más entusiasmo y la derrota nos produzca el desaliento en las ganas de trabajar.

Lo que es importante es que esa gran inversión que hizo el país anfitrión, Qatar, de decenas de miles de millones de dólares para construir 4 estadios nuevos, crear una infraestructura hotelera y de servicios quizá no sea lo adecuado cuando hay tantas carencias en el mundo en decenas de países que viven en la miseria.

Por eso digo que el mundo está al revés y lo que es importante en estos aspectos que ya dijimos, se olvida en estos tiempos para desahogo justificado de distraernos, aunque sea por momentos y disfrutar los triunfos que cada país va teniendo, indudablemente que la copa Mundial de Futbol supera todos los ratings de televisión y radio y los miles de comentaristas, fotógrafos, medios de información y agencias publicitarias llenaron sus objetivos.

Lo rescatable es que quizá en estas semanas podríamos distraernos de nuestros problemas, viviendo algo que es necesario para que disfrute el ser humano y se olviden de sus propios problemas, porque todos, en mediana o gran medida los tenemos.

Esperemos que termine sin incidentes graves y que gane el mejor.

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