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EL EDITOR, EL ACTIVISTA Y EL ASESINO

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Algunos asesinos pasan a la historia de la crónica policiaca y la criminología no solo por sus aberrantes actos, sino por la popularidad de sus víctimas. Tal es el caso de Michael Chapman con John Lennon o Andrew Cunanan con Gianni Versace.

Menos popular pero más peligroso fue el caso de Joseph Paul Franklin, un asesino racista que se cobró 8 víctimas confirmadas y 20 posibles, entre ellas el activista por los derechos de las personas de color Vernon Jordan, y el editor Larry Flynt, famoso por publicar la revista pornográfica “Hustler” y quien por cierto, falleció el pasado 10 de febrero.

EL JOVEN JAMES

James Clayton Vaughn Jr. se veía a sí mismo como un iluminado, como un soldado destinado a librar al mundo de los judíos y las personas de color. En realidad era una persona que padecía de sus facultades mentales, pero él no lo sabía.

Desde joven se interesó por el nazismo, el Ku Klux Klan y el fanatismo religioso. Inspirado en su ídolo Joseph Goebbels (ministro de propaganda de Hitler) cambió su nombre a Joseph James y comenzó su estela de crímenes en el año de 1977. Comenzó poniendo bombas en una sinagoga y después, asesinando parejas interraciales.

Paralelamente, corría la estrambótica década de los setenta, con la liberación sexual y las minorías realizando su activismo. En el primer lugar estaba Larry Flynt, quien publicaba la revista “Hustler”, compitiendo contra Playboy y vendiendo millones de ejemplares. En el otro estaba Vernon Jordan, hombre de color que defendía a los suyos con valor inquebrantable.

A los ojos de Franklin, ambos merecían morir… y él se encargaría de ello.

LOS ATENTADOS

En 1978 Larry Flynt era mencionado en todos los medios de comunicación del mundo, pues fue demandado por obscenidad tras la publicación de su revista. Como era de esperarse, fue a juicio en Georgia.

Para ese entonces, Franklin había mejorado su técnica de matar. Usando un rifle semiautomático Ruger calibre 44 se escondía a varios metros y jalaba el gatillo, una vez que había seleccionado a sus víctimas. Esperó a Flynt y a su abogado cuando salían del juzgado y sin dudarlo, les disparó. Para la fortuna del hombre de leyes, se recuperó al poco tiempo… pero el editor no corrió la misma suerte, quedando en silla de ruedas por el resto de su vida.

Mientras Larry se recuperaba, Franklin logró escapar y siguió matando. Se cobró más víctimas y en 1980 disparó a Vernon Jordan cuando se encontraba con su mujer blanca, en Indiana. De nueva cuenta el asesino logró escapar y la víctima salió con vida. Franklin recorría Estados Unidos sin rumbo fijo, por eso era difícil atraparlo.

No fue sino hasta 1997 que Franklin fue detenido por pasarse un alto. Los policías registraron su coche y hallaron no solo armas de alto calibre, sino que su cuerpo estaba repleto de tatuajes fascistas y racistas. Fue investigado, detenido, arrestado, y condenado a pena de muerte en 2013, con 63 años.

Pero… ¿qué fue de sus dos víctimas?

Flynt, siempre repleto de polémicas, continuó con su trabajo y su empresa tiene una facturación anual de 150 millones de dólares. Vernon, nacido en 1936, fue asesor del presidente Bill Clinton. Su lucha por los derechos de las minorías ha sido imparable.

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