Inicio Columnas El circo del ‘Canelo’

El circo del ‘Canelo’

Extra Cancha

0

«Siempre peleé contra los mejores», comentó Saúl Álvarez tras la conferencia de prensa para el pesaje de su combate contra Rocky Fielding, y no pude evitar el esbozar una sonrisa retorcida en mi rostro al escucharlo; y es que de verdad el tipo está convencido del discurso que repite una y otra vez, ensimismado, ajeno a la autocrítica y cuestiones de ese tipo. Él realmente se cree todo lo que su círculo social más inmediato, sus coequiperos y sus fanáticos le dicen.

¿Los mejores? Pues basta echarle un vistazo no sólo a Rocky Fielding que no fue más que un petardo, sino a la lista de rivales que se le han proporcionado a ‘Canelo’ desde sus inicios, desde que Televisa se encargó de allanarle el camino con la total intención de convertirlo en un producto para lanzar al mercado y vender mucho.

Me dio hasta pena ajena ver como incluso se brincan el protocolo, pues se suponía que el británico era el campeón defensor, y tuvo que salir a la arena cual si fuera el retador, en primera instancia,  pensando en que el show lo hace ‘Canelo’. Si yo hubiera sido Fielding, por simple dignidad habría argumentado: «no, señor. Puede que el otro venda más entradas, pero yo soy el campeón defensor, me costó sudor y sangre conseguirlo, y merezco salir al escenario cuando mi retador ya haya subido».

Le cuento tres contendientes de peso en su larga carrera pese a su corta edad: Floyd Mayweather, Miguel Cotto y Gennady Golovkin, y con los tres las peleas se alargaron, se fueron a la decisión, y ahí salió bien librado en dos de cuatro ocasiones, la otras dos fueron un empate y una derrota, esta última que es la única en su haber.

Cuando a Saúl Álvarez se le ha presentado la mejor oportunidad de confirmar su ‘calidad’, termina todo por ser dudoso, turbio, como la ocasión en la que venció al boricua Cotto y la pelea merecía, quizá, más para un empate que para una victoria del tapatío. Contra Golovkin fue igual, quedaron más dudas que certezas, y más por la forma en la que el boxeo se ha venido manejando de manera tendenciosa los últimos años buscando procurar permanentemente las buenas rachas de los que “venden mucho”.

Recuerdo que a Manny Pacquiao le dieron el triunfo sobre Juan Manuel Márquez cuando el mexicano merecía más, por el simple hecho de cuidar a la “estrella del momento”, al que vendía mucho “PPV” y encarecía los boletos en el escenario donde se presentara. Y lo hicieron hasta que no pudieran soportar más esa mentira el día que “El Dinamita” le propinó la peor derrota de su historia al filipino, con un nocaut que no dejó lugar a las dudas, a las ambigüedades, a las decisiones tomadas desde una perspectiva turbia, hasta que no se pudo objetar lo que fuera.

Saúl Álvarez sabe que Golovkin lo podría llegar a noquear y exhibir ante su público, por lo que se niega a un tercer capítulo de la saga pugilística entre ambos, y más por el contrato millonario que recientemente amarró con DAZN. Esa empresa de espectáculos lo va a cuidar lo más posible, hasta que hayan recuperado al menos lo invertido en el peleador tapatío, «nadie da paso sin huarache». Difícilmente lo expondrán más de la cuenta pensando en el negocio redondo que representa un ‘Canelo’ con excelente racha, que uno derrotado.

Si Saúl Álvarez realmente está en la élite del boxeo, entonces que le consigan a los mejores rivales, a los más fuertes, a los que también están en esa esfera, y demuestre que sí es todo lo que nos quieren vender; y no nada más le consigan bultos de entrenamiento para que salga a lucirse en el ring y a que la gente le aplauda.

Gracias.

Salir de la versión móvil