Otro perjuicio que ha traído el alza en las tasas de interés es que ha provocado que diversos sectores de la economía se hayan “enfriado”, tales como la venta de automóviles, la cual depende fuertemente de las condiciones crediticias. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, AC, en los primeros nueve meses de 2016 se vendieron en México 1.119 millones de vehículos ligeros, en el mismo periodo de 2017 dicha cifra cayó a 1.106 millones y en los mismos meses de 2018 bajó hasta 1.028 millones. Esto es en buena medida resultado de un incremento de casi 5 puntos porcentuales en el costo del dinero en nuestro país, sin que haya una actividad económica lo suficientemente fuerte como para que compense el efecto negativo del alza en la tasa de interés.
Y pues desde luego que el alza en las tasas de interés también ha afectado a las familias con créditos con tasa de interés variable. Desde este espacio hemos dado cuenta de cómo diversas tarjetas de crédito bancarias han aumentado la tasa de interés que cobran a sus clientes en rangos superiores a los 20 puntos porcentuales, pasando de 24% a 42%, varias de ellas. Desde luego que hay tasas que han subido menos, y otras que han aumentado más, pero al final de cuentas lo que importa es que para aquellos tarjetahabientes que no son totaleros, el gasto en intereses les ha aumentado de manera importante, lo que dificulta que se puedan comprar otros bienes y servicios.
Desde luego que los grandes ganadores de las alzas que se dieron en las tasas de interés, pues son los bancos comerciales, los cuales llevan generando utilidades record cada año, y muestra de ello es que en los primeros siete meses de 2018 éstas alcanzaron 89.133 miles de millones de pesos, cifra 14.72% más alta a la observada en el mismo periodo de 2017. Este nivel de utilidades de los bancos, a costa de gobiernos, empresas y familias, hace que nuestro país sea un verdadero “paraíso” para los bancos extranjeros. Hay que recordar que de los siete bancos más grandes de México, 6 son extranjeros. Entonces estos bancos obtienen aquí las utilidades que ni en sus casas matriz, ni siquiera en continentes enteros, obtienen. De acuerdo a cifras oficiales, aquí operan con márgenes de intermediación financiera que promedia 8.0%, cuando en Chile y en España lo hacen con apenas el 1.6 por ciento. Este tema sin duda es una asignatura pendiente para el Banco de México.
Es por todo lo anterior que es una excelente noticia que la Junta de Gobierno del Banco de México haya hecho lo correcto y no aumentó su tasa de interés objetivo en su pasada reunión, aunque no fue una decisión unánime de sus miembros. Claro que después del anuncio de la decisión no faltaron los “talibanes” de la ortodoxia monetaria que salieron a criticar al Banco de México y casi casi dijeron que esa decisión le iba a costar caro al peso mexicano. ¿Pero qué fue lo que sucedió con el peso? Pues realmente nada, más allá de que el dólar subió durante unas horas a niveles de 19 pesos, para después retroceder a los niveles de entre 18.80 y 18.90.
Desde luego que la buena noticia de la conclusión en la renegociación del Acuerdo México-Estados Unidos-Canadá (AMEC o USMCA por sus siglas en inglés) le ayudó al Banco de México a tomar la valiente decisión, lo que demuestra que si de lo que se trata es de controlar la inflación en base a un dólar más barato, pues resulta más efectivo el generar buenas noticias que el subir la tasa de interés hasta que la economía no pueda más.
