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EL AVIÓN PRESIDENCIAL

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Tal parece que la aeronave presidencial nació con cierta maldición política, estando condenada a la polémica, desde su adquisición hasta su venta, la cual aún no se ha podido concretar, por lo que se optó por desintegrarla en forma de cachitos de lotería, y aún así, sigue dando de qué hablar, puesto que se rifa un avión que no se entregará, como si fuera una aeronave invisible, superando por mucho la tecnología soviética y japonesa.

Y mientras tanto el gobierno federal ocupa su tiempo fraguando y forjando tan esquizofrénicas ideas, el gobierno estatal también comienza a padecer de demencia senil, al distorsionar la realidad del estado, ya que mientras aparecen cadáveres a diestra y siniestra, tal parece que ellos ven todo en color de rosa, asegurando a sus inocentes gobernados, que todo va viento en popa, sentados sobre sus glúteos observando el panorama, como diablo en el panteón.

Y hablando del diablo y otros demonios, tal parece que la “ola expansiva de paz” de nuestro querido presidente municipal, se ha convertido en una verdadera tormenta, dejando tras de sí una escena dantesca de cadáveres al por mayor, dándose la muerte rienda suelta golpando con su guadaña (para los políticos que me leen, la guadaña es ese chistoso cuchillito sostenido por un palo que lleva la muerte entre sus manos) a cuantos se le atraviesen, ya sean taqueros, mujeres, y en el más horrendo de los casos, niños inocentes cuyo único error fue vivir en la ciudad de la piel y del calzado, en una época donde ya dejó de ser “la mejor ciudad para vivir”.

Y hablando de la bella ciudad zapatera, la cual ya no es el mejor lugar para vivir, sino, como bien lo dicen los eslóganes publicitarios, ahora es una “ciudad en movimiento” (quizás por aquello de que si no corres te alcanza una bala perdida o uno de tantos bandoleros te asalte a plena luz del día).

Esperemos que al llegar a la primavera, a nuestras autoridades no les dé por deshojar margaritas, dejando al azar los temas de seguridad pública, y también esperemos que el gobierno federal dejé de ocupar su tiempo en organizar rifas, y dejé de darle al pueblo “el avión” (ya no sé si escribirlo en sentido literal o figurado), y ponga los pies sobre la tierra y no ande con los pensamientos divagados, como arriba de una nube de algodón, dejando de preguntar a ese pueblo sabio, sobre la toma de decisiones que le atañen.

Y ya que hablamos de aviones y otros medios de transporte, también esperemos que en Guanajuato, los dirigentes ya dejen de navegar en ese mar ficticio de tranquilidad que sólo ellos ven, y comiencen a caminar en tierra firme, para que, al igual que el pueblo, no vean lo duro sino lo tupido de todo este sangriento pandemónium en que han convertido a nuestro quijotesco estado.

Dejemos por ahora de lado, las ocurrencias de nuestro senil y querido presidente, y hablemos de otros temas no menos importantes, como lo es el tema de la salud y de la educación, estando éste último, por los suelos, totalmente reprobados, siendo la burla a nivel internacional por tan exagerada ignorancia disfrazada de diplomas tan deficientes, como las universidades de dudosa calidad, que han plagado el territorio mexicano con sus “ofertas educativas” que nada enseñan, pero que entregan diplomas al por mayor a quien esté dispuesto a pagar una módica cantidad por tan honorable documento, el cual sólo servirá para adornar la pared de la sala, con unos padres orgullosos de decir “mi hijo también es licenciao”.

Estas pseudo escuelas han ocasionado más daño a la nación que el mismo coronavirus. Y en relación a los servicios de salud, aún siguen peleándose el gobierno estatal con el gobierno federal para ver quién es el que tiene los pantalones más fajados, jaloneándose contratos jugosos y millonarios con proveedores y farmacéuticas, que hacen de una gripa un lucrativo negocio.

Con estas palabras me despido, queridos lectores, deseándoles un feliz catorce de febrero en compañía de su pareja, y si su consorte no le diera permiso, deje la celebración para un día después, que a final de cuentas todavía podrá alcanzar globos y peluches hasta con un cincuenta por ciento de descuento. Le envío un abrazo fraternal.

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