
A una semana de la inédita elección para elegir jueces, magistrados y ministros, en el marco de esa farsa llamada Reforma Judicial. México y los mexicanos pasamos a la historia de la ignominia y aberración jurídico social, al elegir por el voto ciudadano a quienes imparten justicia.
¿Cuándo nos hubiéramos imaginado, elegir por el voto popular a quienes imparten justicia en México? Si bien es cierto, que la impartición de justicia en nuestro país ha sido una afrenta para la sociedad, donde el Poder Judicial estaba muy, muy lejos de generar justicia, sin ninguna duda era el poder público menos corrupto y malo, en comparación con el Legislativo y Ejecutivo.
Toda la semana ha sido, de escuchar, ver y leer los increíbles ejemplos, de una elección plagada de irregularidades, arbitrariedades, corrupción y exceso de poder por parte del Estado mexicano, para intervenir y preparar una jornada electoral, digna de nulidad por la inobjetable injerencia de los otros poderes del estado y del sistema político en su conjunto.
No se habla de otra cosa, que no sean los famosos acordeones “democráticos” informativos, que difundió en todo el territorio nacional, el gobierno federal con el contubernio del partido en el poder, MORENA, sus 24 gobiernos estatales y sus innumerables gobiernos municipales, que ordenaron a sus funcionarios públicos salir a la calle a votar.
Al acarreo institucional y de Estado, se sumaron gobiernos estatales emanados del PAN y de MC, que con tal de apoyar a su presidenta Claudia Sheinbaum y seguir contando con recursos federales para programas y obras en sus estados, salieron a publicitar y apoyar a los candidatos a jueces, magistrados y ministros propuestos por MORENA. Además, “por instrucciones” de la gobernadora y el gobernador de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, Jalisco y Nuevo León, los funcionarios estatales, fueron parte del penoso espectáculo de utilizar y justificar el acordeón “democrático”.
A nadie le importo lo más mínimo el decoro, la ética tan llevada y manoseada en gobiernos estatales y municipales que invierten millones de pesos en difundir y obligar a sus funcionarios a tener un Código de Ética y de Conducta, pasó a último término, los comportamientos de gobernantes y gobernados.
A los dos tipos de acarreados, gobernantes y gobernados que salieron a votar, sobre todo a los primeros, no les importo uno de los máximos principios que a la letra dice: “El juez a diferencia de los órganos del Poder legislativo y del Ejecutivo, no deben representar a las mayorías, ni a las minorías. Y el consenso del electorado, no solamente no es necesario, sino que puede incluso, ser peligroso para el correcto ejercicio de sus funciones de averiguación de la verdad y de tutela de los derechos fundamentales de las personas juzgadas por él……”
(Luigi Ferrajoli) Libro.- Derecho y razón.
¡En fin! Qué la elección judicial del 1 de junio del 2025 no estará en la memoria de los mexicanos, por ser un proceso ejemplar ni mucho menos democrático, que, por cierto, los mexicanos nunca pidieron elegir a los miembros del Poder Judicial. Será recordado, por el acordeón que llevaban en sus manos la presidenta Claudia Sheinbaum, su esposo, el hijo pequeño de AMLO acompañado por su mamá, gobernadoras, gobernadores, alcaldesas, alcaldes y funcionarios públicos de todos los niveles de gobierno, que convirtieron en un cochinero junto con el 11% del padrón electoral que decidió participar.
Hoy, eso es México. En eso han convertido al país.
¿No cree usted?