Se siente como un vacío extraño que es difícil de explicar y sobre todo de justificar. Perder a un personaje de ficción y sufrir por eso suena a ridiculez, pero la sensación de tristeza parece real.
Hay libros y películas que me dejaron con una nostalgia extraña después de que uno de los personajes muriera, pensé que era sólo algo que tenía que ver con esa sensibilidad tan propia de mi persona, pero debido a la octava temporada de la serie “Game of Thrones” (Juego de Tronos) y a la película “Avengers Endgame” la situación parece mucho más generalizada.
No se preocupen, no seré indiscreta, no contaré nada y puede seguir leyendo sin miedo a que le revele algo que no quiera saber, o sea, no habrá “spoilers”.
El sentimiento de pérdida que surge cuando el personaje favorito de una serie o de una saga de películas muerte suele generar un nudo en la garganta, lágrimas, hasta una profunda tristeza en los fans e incluso se puede generar una especie de proceso de luto y duelo y por más extraño que parezca se podría decir que esa sensación es normal.
Cuando un personaje de ficción muere algunas personas se sobreponen rápidamente, otros suelen hacer como si no pasara nada pensando en que después, de alguna manera, el personaje reaparecerá, sin embargo otros pasan por un proceso de duelo similar al que vivirían al perder a una persona cercana; el duelo es un proceso normal que surge por la creación de vínculos, así que, cuando los programas televisivos llenan y sostienen ciertos lazos sociales y culturales con los televidentes, pueden crearse vínculos que surgen del tiempo que tienen los fans de pensar y discutir acerca de tal o cual personaje.
Y no es un secreto que parte del objetivo de las tramas de las series o las sagas de películas es que se logre la creación de vínculos con los espectadores; así pues los guionistas, productores, actores tienen la encomienda de hacer que todo parezca muy humano y real con el objetivo de empatizar, mover emociones (amor, odio, desprecio); por eso solemos odiar a los villanos e identificarnos con los héroes o admirarlos.
Personalmente considero que esa situación es parte de la magia del arte (de todo el arte)… desencadenar sentimientos, lograr una identificación, crear empatía y en el caso de las obras donde hay personajes, el surgimiento de los vínculos necesarios para incluso llegar a sufrir por la muerte de un personaje.
De alguna manera, lo que vemos, conocemos y descubrimos con las series nos ayudan a ampliar nuestro “catálogo” de experiencias, es imposible que una persona viva y conozca de todo, pero gracias a las series y películas, comprendemos estados emocionales de otras personas ante situaciones ajenas a nosotros, lo que ves en pantalla (o entre las páginas) no está pasando en realidad, pero, de alguna manera logras sintonizarte y percibes la emoción del otro, así es como logras llorar, reír, emocionarte y sufrir con lo que sucede a un personaje y a veces, además de experimentar, recuerdas y te identificas con situaciones similares que tú viviste, así que te duele o lo disfrutas porque alguna vez tú pasaste por ello. Así es como se crean los vínculos.
La próxima vez que te sorprendas llorando en una sala oscura de cine, mientras lees o mientras ves una serie, no te sientas un bicho raro… lo que te pasa es algo muy real, muy humano.
