Estos últimos días ha cimbrado prácticamente toda nuestra sociedad leonesa, la muerte de un personaje tan importante como lo ha sido Don Roberto Plasencia Saldaña es el motivo de este desafortunado suceso. Somos conscientes de que numerosas personas, asociaciones religiosas, patronatos de ayuda humanitaria y muchísimas personas más están de gran pésame porque muchos de ellos dependen de la generosidad y sentido humanitario que siempre desbordó en nuestro querido León, él seguramente habrá dejado sus cosas arregladas y la familia fiel al ejemplo y sus sentimientos continuará su obra, que ha trascendido en nuestro León, en todo Guanajuato y también México.
Promotor principal del desarrollo cultural, fundó y sostuvo económicamente a varios museos y asociaciones culturales, entre ellos el del maestro licenciado Don Antonio Torres Gómez, un hombre ilustre, exrector de la Universidad de Guanajuato, de gran presencia y honestidad, padre de su querida esposa; Don Roberto fue factor fundamental en el desarrollo del centro cultural y especialmente se empeñó en lograr que el Teatro Bicentenario de nuestro León fuera una realidad.
Poder describir a una persona como tal es muy difícil, su personalidad de un hombre sencillo, de carácter afable y siempre con la sonrisa para todos; una visión empresarial que sobrepasó los límites de lo increíble, una fuerza de trabajo dando lo mejor de sí mismo siempre, con grandes logros en la industria del zapato y otros muchos negocios que sostienen la economía de miles de personas ligadas a todas sus empresas.
Su pérdida es irreparable. Fue un hombre que siendo sencillo y bueno nunca quiso recibir ningún tipo de homenaje, y menos públicos. Su fuerza consistía en sus convicciones internas y no en lo que se necesitaba mostrar al mundo como algún logro personal o de su familia.
No es ninguna casualidad que siendo hijo de Don Roberto Plasencia Gutiérrez, quien formó una gran familia junto con Doña Ofelia Saldaña de Plascencia, hayan transmitido los sentimientos de humanidad y honestidad manifiesta.
Pueden contar muchas personas aspectos positivos de este gran hombre, pero si ustedes me lo permiten, quisiera relatar unos hechos significativos en los que tuve la dicha de participar en conjunto con su familia y con él mismo.
Conservé durante mucho tiempo una relación amistosa con sus padres, Don Roberto y Doña Ofelia; Don Roberto forjó los cimientos de la industria zapatera, que ha crecido tan enormemente con la visión de Roberto, su hijo, teniendo una proyección nacional formidable. En todo México y en varios países ¿quién no conoce la marca “Flexi”?.
Pues bien, su querida madre, Doña Ofelia, siendo yo Presidente de la Cruz Roja aquí en León, se ofreció ayudar la Cruz Roja en la colecta, cosa que acepté considerando que para mí era un honor y una ayuda muy valiosa. Ella personalmente visitó a todos los fabricantes de zapatos y logró reunir una cantidad importantísima, y eso lo hizo durante todos los años que estuve al frente de esta institución. Era tan importante su aportación que puedo decir que el 40% de la colecta popular de cada año era fruto de lo que recaudaba Doña Ofelia. Fueron tiempos hermosos en los que salíamos todos los verdaderos voluntarios de Cruz Roja, acompañados por muchas instituciones como Comandos de León y Scouts entre otros, y durante un mes inundábamos las calles de la ciudad para recoger los donativos, pues la gente estaba convencida de cómo se manejaba en aquel entonces la Cruz Roja. Nunca dejó de apoyarnos y he de agradecer que cerca de 700 voluntarios nos acompañaron en nuestro consejo directivo durante 11 años.
En otro hecho significativo, cuando Roberto Plascencia Saldaña inició su carrera política, era diputado local suplente y represento en México al Gobernador Luis Ducoing, en una convención de CANACINTRA Nacional; en aquel entonces me tocó la suerte de participar como auxiliar de dirección y vocal de dirección ejecutiva de CANACINTRA y en una ceremonia grande asistió el Sr. Presidente de la República Luis Echeverría; a él le gustaba que en todos los eventos de cualquier tipo se reunieran con muchos gobernadores y su gabinete y aquella ocasión no fue la excepción. En ese acto había más de 20 gobernadores, prácticamente todo el gabinete presidencial, los presidentes de CANACINTRA de los estados y la parte sindical estaba representada por Don Fidel Velázquez, y a mí me nombraron para que diera un discurso en ese acto con las propuestas de CANACITRA Nacional con las necesidades de los industriales de todos los estados, un honor que no olvidaré, pero también cuando terminé, el Presidente de la República se paró, me dio un abrazó y me dijo: Lo felicito por su nacionalismo, atrás de él me felicitaron también los secretarios de estado y Don Fidel Velázquez, pero quien recuerdo con más cariño es la felicitación y el abrazo que me dio Roberto Plascencia Saldaña en aquella ocasión, nunca lo olvidaré.
En otra ocasión, cuando Roberto Plascencia Saldaña era Presidente de la Junta de Administración Civil, en un acto empresarial en el que se reunieron los líderes de las cámaras y prominentes empresarios, estaba presidiendo la reunión primeramente el Lic. Luis H. Ducoing, luego Don Roberto Plasencia Saldaña, presidente de la junta de administración civil y su servidor que en aquel momento tenía el cargo de Presidente del Consejo Administrador Empresarial. Antes de que se iniciara la reunión Roberto le dijo al Gobernador:
-Pedro tiene interés en traer a la ciudad de León un equipo profesional de Béisbol de la Liga Mexicana de Béisbol.
Y el gobernador le preguntó:
-¿Tú crees que esto es de utilidad para la ciudad de León?
A lo que Don Roberto le contestó:
-Por supuesto, porque en León nadie ha traído Béisbol profesional y él está iniciando la gestión.
Y el gobernador preguntó:
-Tú te responsabilizas por Pedro Medina.
Y él contestó con palabras que no se me han de olvidar nunca:
-Yo respondo por Pedro, porque es mi amigo que conozco de muchos años, es un hombre honesto y sabe cumplir.
Adjetivos que no merezco, pero él así se expresó. El gobernador le dijo: -Adelante, entréguenle el estadio y que inicie el Béisbol en León. Eso fue en 1978 y se puede decir que ahí nació el Béisbol profesional en nuestra ciudad, el béisbol que todo mundo sabe que ha sido mi gran pasión. Gracias Roberto, nunca olvidaré tu apoyo y tus palabras de elogio.
Yo veo que muchos de ustedes pueden contar hechos importantes en la vida de un hombre que siendo tan grande quiso pasar desapercibido, sin tantos honores, pero puedo decirles que cuando el presidió esta junta, en León se hicieron una gran cantidad de obras públicas, como nunca he visto, que todavía siguen siendo el orgullo de León y esto se añade a la gran honestidad y transparencia de los recursos con los que se manejó tanto los aportados por el gobierno estatal, los empresariales y la junta municipal. Considero que este tiempo que estuvo Roberto al frente de la junta fue el más exitoso que se ha tenido desde que se tenga memoria.
A ti Doña Laurita, a tus hijos, a toda la familia, hermanos sobrinos y muchos que forman esa gran familia Plasencia, les entrego mi cariño y mi más sentido pésame. Estoy seguro que ustedes continuarán la gran obra les ha legado mi amigo Don Roberto Plasencia Saldaña
