En todas las organizaciones que construimos las mujeres y los hombres se acostumbra tener una persona, que siendo la cabeza de la misma, se acompaña en muchos de los casos por un grupo de personas que se reúnen para nombrarlo con un objetivo común y podemos decir que en esta persona se dan facultades extraordinarias y poderes para decidir asuntos importantes y tomar decisiones que competen a su cargo.
Esto pasa en todos los lugares, quizá del mundo, pero aquí en México se puede decir que hay asociaciones, grupos comunitarios, cámaras empresariales, asociaciones laicas y religiosas, en fin, hay una variedad bastante grande; más en todos los casos hay un reglamento que fija la duración del Presidente de dicha organización y se siente apoyado por todo el consejo o agremiados correspondientes en cada uno de los casos anteriormente citados y el Presidente tiene una obligación que conlleva una responsabilidad, la cual es fundamental en el proceso de su mandato.
El día 1° de Septiembre, como lo hemos publicado anteriormente, se le denominaba el día del Informe Presidencial y por supuesto que me refiero al Presidente de la República Mexicana y en la República no hay nadie que tenga más alto honor y responsabilidad que el susodicho Presidente.
La Ley obliga al Presidente de la República a presentar un informe ese día, que como lo hemos dicho anteriormente se hacía de viva voz en la Cámara de Diputados. Ahora las cosas han cambiado y no creo que sea para bien. El Presidente de la República Enrique Peña Nieto cumpliendo el requisito de ley de entregar el informe presidencial por escrito y en forma oficiosa, envío para eso al Secretario de Gobernación, quien fue el digno representante de realizar la entrega en la Cámara de Diputados. Un acto simple, con ciertas cortesías y uno que otro protocolo, pero se cumplió el trámite ya.
El Presidente Enrique Peña Nieto invitó el lunes 3 a numerosas personalidades, comenzando por su gabinete presidencial y también el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, como parte importante a todos los Gobernadores de la República y fueron invitados muy especiales el Presidente de la Cámara de Diputados Porfirio Muñoz Ledo y también el Presidente del Senado Martín Batres, que serán miembros prominentes del próximo gobierno, fueron situados en un palco de honor y sin la característica oficial de informar, puesto que ya se había cumplido con el requisito, se inició inicio la ceremonia en el Palacio Nacional contando como único orador con el Presidente Enrique Peña Nieto, el cual hizo gala de su oratoria, pues en ningún momento leyó y ni siquiera revisó un apunte, dando exposición bastante abundante de la actividad de los 6 años de su gobierno, poniendo a consideración de la honorable concurrencia las actividades desarrolladas durante todo su sexenio y lógicamente destacó los logros en su administración y que él considera importantes e hizo un desglose primeramente de las Reformas que se lograron con la aprobación de todos los partidos políticos.
