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Día de Muertos

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Recordemos a todos con amor
La ley natural nos habla de nacer, crecer, reproducirse y morir. En todos los pasos de la vida hay alegrías y sin sabores, sin embargo, nosotros no podemos aceptar con tranquilidad el hecho de la muerte. Es un acto difícil de entender, sobre todo cuando son personas que están ligadas a nuestros más íntimos sentimientos, personas de nuestra familia y amigos más cercanos que siembre los hemos amado intensamente.
Pensemos en que también nosotros como seres humanos, cuando tenemos acumulados muchos años, en algunos casos quisiéramos que se alargara el tiempo de vida. Acabamos aceptando que solo Dios decide y marca el fin de nuestros días y como digo este aceptar también incluye los sufrimientos y enfermedades que antes no se tenían y los familiares o amigos que nos cuidan y que comparten estos momentos son seres humanos de gran generosidad.
En estos tiempos pongo a la consideración de todos ustedes a esas madres buscadoras de los restos de sus desaparecidos y que llevan años queriendo encontrar aunque sea pequeños restos, porque dentro de su corazón saben que están muertos, y en este día, que es día de muertos, no tienen más consuelo que ir a una iglesia y encomendarle su alma al Creador, pidiéndole fuerzas para seguir buscando.
Hay que considerar que si bien es cierto que el morirse significa un costo tal vez mayor, para los deudos es un costo terrible, que sobre todo en las familias de escasos recursos resulta un problema bastante serio. No podemos hablar de la generalidad, pero en estos casos hay muchos abusos.
Si relatamos lo que va a pasar es que este día de muertos que coincide con domingo, los panteones, las iglesias donde guardan las criptas de las cenizas de los difuntos y en fin un movimiento inusitado de personas que viajan para visitar las tumbas que están en otra ciudad. También tenemos que considerar que estos últimos años se han contabilizado cientos de miles de muertes en guerras inútiles y criminales que son por ansias de poder, y una gran parte están en fosas comunes.
Quiero centrar un sentimiento compartido en nuestro país, aunque en muchos países del mundo también se hacen ceremonias en este día, pero México es un país en que los habitantes sobresalen y los sentimientos se agolpan y recordamos a todos nuestros seres queridos, inclusive en toda la República hay verdaderas ofrendas con altares en las tumbas de cada panteón, por ejemplo en Michoacán alrededor del Lago de Pátzcuaro y exactamente en Tzintzuntzán hay un panteón que destaca porque las tumbas están adornadas de flores de cempasúchil, la flor tradicional y les llevan los alimentos que a las personas que ahí están sus restos les gustaba consumir, pasan toda la noche ahí los familiares y llenan esos lugares en medio de las calamidades del clima y amanecen rezando, cantando y recordando a sus seres queridos. En especial hay un altar a Tata Lázaro, en recuerdo al Presidente Lázaro Cárdenas, que les regalo la tierra a los habitantes más pobres de todo Michoacán.
En el Sureste en Oaxaca, las festividades del día muertos son bastante significativas, sobre todo con los indígenas Mixes, que tienen bandas musicales de viento, que asisten a los centros ceremoniales, panteones y las propias iglesias y cementerios, y hacen vibrar los corazones y pretenden calmar los dolores que se acumulan este día.
Por eso en México en cada casa hacemos un pequeño altar de muertos con las flores de cempasúchil y las fotografías de nuestros seres queridos que tanto recordamos, oramos y nos estremecemos en muchos casos de dolor, viviendo los recuerdos hermosos que nos dejó su presencia cuando estuvieron en vida.
No podemos olvidar los cientos de miles que murieron por el COVID y que afectaron a cientos de miles de familias y actualmente con miles de muertos en Sinaloa y en el resto del país, donde la violencia no se ha podido controlar y diariamente mueren inocentes y sicarios, estos crímenes desafortunadamente quedan impunes.
Para terminar, es muy importante que todos llenemos este día de grandes recuerdos y que podamos nosotros encontrar la resignación que muchas veces nos es difícil encontrar.
A todos mis seres queridos, que ahora están sin poder yo verlos ni sentirlos, pero que estamos seguros que están viendo por nosotros, a nombre de mi familia imploro una oración que llegue hasta lo más alto. No olvidemos que mañana es día de trabajo y hay que superar todo y trabajar muy duro porque un México, nuestro país, está una posición bastante complicada.

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