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Del bateo, del bat(e) y del debate

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“Todos tienen cola que les pisen, unos más grandes que otros”.

 

No sé qué decir del tan mentado debate  del domingo  22 de abril.

Tantas necesidades que tenemos en nuestro país para perder el tiempo dos horas en una entrevista diseñada para todo, menos para debatir.

¿Ganador?

La verdad todos perdieron y más nuestro país.

Sigo sin entender cómo es posible que Andrés Manuel López Obrador tenga el primer lugar en las encuestas si en esta tertulia poco pudo decir  con su lentitud verbal (el intérprete para personas con discapacidad auditiva parecía hacer señales en cámara lenta)

A ver.

Las explicaciones que dan son:

AMLO tiene esa táctica para no decir nada y así escapar de las preguntas de sus adversarios con actitudes de paz y amor.

No quiso decir nada, porque así le aconsejaron sus asesores dejando a los demás con más preguntas que respuestas.

La verdad, lo que yo, desde mi más personal punto de vista, es que no tiene capacidad, no tomó en serio el debate, a sus contrincantes ni al pueblo de México. Se siente ganador, por lo que como buen mexicano, “pa’ que hacer tanto esfuerzo” si sólo con presentarme gano.

En el asunto  con sus propiedades y departamentos,  José Antonio Meade demostró con documentos que sí son de él y están vigentes.

Sólo días después del problema se defiende. Como siempre, con argucias, descalificaciones y burlas.

Si AMLO logra llegar a la presidencia, no es por su persistencia, que algo tiene que ver, será por todo lo que está detrás.

Sus seguidores e intérpretes modifican el sentido de lo que quiso decir o hizo. Todo esto es por demás indefendible. No entiendo, insisto, cómo una persona con tantas deficiencias es candidato para ser el Presidente de México, y sobre todo, que lo defiendan a capa y espada.

Sin embargo, así es, y como siempre sucede, la ficción es superada por la realidad.

Sus ideas de evitar el crecimiento, regresar al oscurantismo educacional, al ostracismo de Luis Echeverría, su mandato individual, todopoderoso, mesiánico, centralista y dictatorial.

Nada podemos hacer ante lo evidente, no hay excusas ni otras interpretaciones.

Estimado lector. ¡No las hay!

Aunque estemos cansados de que en México siempre pase lo mismo, simple y sencillamente es por nosotros. Por cada uno de nosotros que actuamos como enemigos.

Es porque, además de corrupción, queremos castigar mediante una decisión poco razonada, al sistema gubernamental. Por llevar la contra, por un sentimiento de impotencia se hará un voto del cual podríamos arrepentirnos.

El castigo va a ser para todos los mexicanos.

Actuamos como víctimas. Nos identificamos con AMLO por su papel de mártir o, ¿de mesías?

Somos compas y cómplices.

Ya lo vivimos en las pasadas elecciones y ¿cómo nos fue?

¿Y antes? A muchos se les olvidó, otros ni siquiera tienen memoria o conocen los hechos, son muy jóvenes o …

Lo que podemos reconocer es su constancia y habilidad para crear un partido político cuyo único eje es el movimiento para la regeneración de su persona a nivel nacional. Nunca ha ganado honestamente ni un quinto partido por la mitad. Sobrevive de la “venta de sus libros” (Tatiana Clouthier). Seguramente vende millones y las regalías son tan altas que pueden sostener a toda su prole.

Seamos sinceros, ni ustedes ni yo creemos eso, pero nos gusta  pensar en las fantasías de las posibilidades de que en un mundo paralelo esto sea posible.

Pero AQUÍ NO

Así que si AMLO esta en las encuestas como puntero es porque hay algo de tenebroso, de jiribilla, apoyos de grupos, personas y partidos que le ayudan a mantener la, digamos, simbiosis de su indiscutible terquedad y constancia de más de cuatro lustros.

Podrá ser presidente, ni duda cabe, pero tendrá que ser por la anuencia de muchos y de la ingenuidad de todos en creer que cambiará y transformará a México.
Espero estar equivocado, pero cuando el rio suena, no es porque lleva algodón. No señor.

Necesitamos cambiar el orden de bateo, evitar usar el bat(e) como arma y tener  discurso, preparación y fuerza.

¿Quién se arriesgará?

Todos tienen cola que les pisen, unos más grandes que otros.

Unir es mejor que dividir.

Deberemos de pensar fuera de la caja….por supuesto, de bateo.

¡Hasta la próxima!

 

dr_rethcuel@yahoo.com

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