Cuando se acercaba el tiempo de elección del candidato a presidente municipal, por el PAN, a finales de la administración pasada; se preguntaban al interior de ese partido, quién pudiera ser quien supliera a Héctor López Santillana al frente del Ayuntamiento de León.
Las dudas eran por lo que veían como una gris administración durante su mandato, en la cual, había dejado varias insatisfacciones por el manejo y resolución de los principales problemas de la ciudad.
Se elige continuar con él como candidato, buscando la reelección, por ser, a pesar de su grisácea actuación, el mejor evaluado de los panistas, en las encuestas de posicionamiento que hicieron.
Durante la campaña de reelección, las dudas surgieron en torno a quiénes, de sus subalternos, debieran seguir al frente de esas carteras, por los resultados que había obtenido.
Los apoyos de grupos al interior del PAN, empresariales y sociales, fueron en el tenor, “más vale malo conocido, que bueno por conocer”; respaldando su candidatura.
Uno de esos grupos, el Observatorio Ciudadano, auspiciado por gente pro-panista y militantes de ese partido, que habrían sido reticentes en la continuación de Héctor López, al frente como candidato, por lo desangelado de su mandato. Le comprometen a firmar varios compromisos , con el fin de que, su periodo de reelección fuese con mejores resultados.
Seguro estoy que, los integrantes del OCL, creyeron en que el verdadero “presidente de León en funciones”, durante ese primer mandato, habría sido Miguel Márquez; ya que un día sí, y otro también, rescató y enmendó la plana de los múltiples yerros y tibiezas con las actuó Héctor López Santillana.
Fueron 13 compromisos, que representaban el sentir de la sociedad leonesa, respecto a temas torales: percepción sobre nuestra seguridad, Capacitación al cuerpo policiaco, disminución de los índices de asesinatos dolosos y asaltos a negocios; combate a los asentamientos irregulares, incremento en áreas verdes; establecer la “modalidad de justicia cívica” (SIC), Inversión en infraestructura Social, y el nombramiento del contralor municipal por la sociedad, fortalecer las mesa ciudadana, disminución de los robos de autos y la cero tolerancia en la aplicación de los reglamentos municipales.
El pasado jueves, el OCL presentó los avances que, el entonces candidato de Acción Nacional, firmó ante Notario Público. Los resultados son catastróficos, no ha atendido 10 de los 13 compromisos, solo presenta avance en 2 y de otro no hay información. ¡Es decir, en 11 de 13 no ha cumplido! Es el 84.61% de sus compromisos. ¿Qué tan obscuro verán la actual administración? ¿Casi negra?
No puede haber excusas que valgan, él firmó ante notario su cumplimiento y no lo ha hecho.
Por ésta falta de cumplir con sus compromisos, de tomar decisiones en beneficio de la sociedad y de ser trasparente en la rendición de cuentas, es que la sociedad lo cataloga con solo el 42% de aprobación, esto lo ubica en el lugar 30 de los 100 municipios encuestados por la empresa Massive Caller (17/sept).
¿Por qué, ya que el gobernador anda de “super brother” con el de Aguascalientes; no se lleva a Héctor López a que le aprenda algo a Tere Jiménez, presidente Municipal de Aguascalientes, quien es la alcalde, mejor evaluada de México?
Bien lo dice Haruki Murakami “Cada persona tiene su propio color, una tonalidad cuya luz se filtra apenas a lo largo de los contornos del cuerpo. Una especie de halo”.
