En este momento que escribo mi colaboración de todos los lunes en El Heraldo de León, aún no inicia la final del partido de fútbol entre el León y los Tigres de la UANL. Desde aquí, la mayor de la suerte para nuestro querido equipo de fútbol y que todo salga bien para que se coronen campeones del futbol mexicano.
También un gran reconocimiento a su presidente, Jesús Martínez Murguía, quién ha dirigido los destinos del Club León con eficacia, discreción y brillantez durante todos estos años que el equipo León pertenece a la familia Martínez. Sería maravilloso lograr el título, cerrando así una gran gestión de nuestro joven y talentoso presidente.
Durante toda la semana no se habla de otra cosa más que de futbol. Por supuesto que estamos todos preocupados por la derrota que sufrió el equipo verde el jueves pasado. Sin embargo, estamos convencidos que se repondrá y serán capaces de remontar el marcador adverso de 1-0 y así poder lograr el ansiado título del futbol mexicano.
Y así en el marco de nuestro deporte favorito para los leoneses y todos los guanajuatenses, teniendo como preámbulo la semana pasada la eliminatoria de semifinales con el odiado equipo América, la nota de la eliminación de las Águilas estuvo acompañada por una nueva mancha más al CV del novel alcalde de nuestra capital, el impresentable Alejandro Navarro Saldaña.
Sin ser suficiente para el edil el tremendo ridículo que vivió hace unos meses cuando denostó a los turistas pobres o de escasos recursos que visitan nuestra capital cada fin de semana, de nueva cuenta dio de qué hablar a nivel nacional, utilizando recursos públicos de los ciudadanos y contribuyentes de Guanajuato capital. Curiosamente aquí en nuestro estado, poco o nada se habló al respecto en medios.
Alejandro Navarro Saldaña, alcalde de Guanajuato, no podía quedarse fuera de la euforia del futbol que vivimos todos los amantes de la Fiera la semana pasada y utilizó ni más ni menos que vehículos oficiales para su traslado al estadio León, pero no crea usted que cualquier vehículo, sino una patrulla y además custodiado por dos vehículos más, para asistir puntualmente a ver el partido de León vs. América. ¡Faltaba más!
Por si faltara algo más, se hizo acompañar por miembros de su gabinete municipal y “enmarcar” para la posteridad tan importante evento deportivo presumiendo en redes sociales dicho suceso, seguramente pensando lo orgullosos que se sentirían sus gobernados de ver a su alcalde disfrutando de dicho platillo futbolero. ¡Eso!
Por supuesto que las críticas no se hicieron esperar y de nuevo le “llovió” al joven alcalde panista. Al grado que hasta el gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, criticó el desparpajo del singular gobernante. El Partido Acción Nacional, ni una sola palabra, parecería que con su silencio aprueban al edil. ¡Increíble!
Y como lo hizo la vez pasada de su exabrupto turístico, no se quedó callado el ilustre alcalde, sino que justificó su fina acción de utilizar una patrulla porque no cuenta con vehículos blindados que garanticen su seguridad personal. ¡Qué tal, eh! Así de cínico e irresponsable el funcionario municipal que dispone a su antojo de un bien público, que buena falta haría a los guanajuatenses para palear la inseguridad.
El PAN cuenta con un Código de Ética aplicable a sus miembros activos, y mínimo esperaríamos una sanción ejemplar al irresponsable funcionario municipal. Y por otra parte, el Ayuntamiento del municipio de Guanajuato cuenta con una contraloría que tiene y debe conocer del asunto y sancionar al alcalde de tan grave falta administrativa.
¿No cree usted?
Dr. Carlos Díaz Ábrego
