El Barrio del Coecillo ha destacado por una rica historia, no sólo por tratarse de uno de los más antiguos y añejos de León, sino por toda la historia que encierra entre sus calles e inmuebles. Hay mucha historia en torno a sus calles y a continuación, se mencionan algunos datos.

Se trata de la cuna de numerosos personajes y familias conocidas y reconocidas. Ahí aprendió el oficio de zapatero Raúl Ratón Macías, ahí se gestaron grupos musicales históricos como Calendario Azteca, los sacerdotes franciscanos dejan un legado con la Tercera Orden. Está también el teatro Fray Pedro de Gante, que sigue sus funciones, así como cantinas como El Salón Rojo.

De acuerdo con la monografía del ahora finado Carlos Arturo Navarro, quien fuera cronista de la ciudad, “San Francisco del Coecillo fue el primer pueblo de indios, integrado a la villa de León; los principales promotores tal vez fueron los únicos tres naturales que vivieron en estas tierras, desde las antiguas estancias de Valle de Señora, los indios Marcos Francisco, Joaquín Marcos y Tomás Hernández. El pueblo de indios del Cuicillo, surgió en 1580 después de la fundación”.

“Los pobladores tuvieron sus propias autoridades: gobernador, alcalde, regidor, alguacil, etcétera; gobierno del que también dependió el pueblo de indios de San Miguel de la Real Corona, establecido quince años después. Los dos pueblos sufrieron despojos de tierras y unidos en largos litigios, lograron recuperarlas. También padecieron vicisitudes, al igual que los pobladores de la Villa. Transcurrieron los años y de pueblos pasaron a ser dos barrios tradicionales”, escribe Navarro.

La tradición oral y escrita también tiene un lugar importante. Leyendas como del Río del Muerto. Fue un barrio “cuchillero” el siglo pasado (enfocado en la industria del cuchillo). Ahí nació una de las primeras pandillas juveniles: Yuricos, quienes protagonizan la novela leonesa por excelencia: “La noche del Coecillo” de Alejandro García.

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