La mañana de ayer sábado los leoneses disfrutaron de un inusitado fenómeno meteorológico: un banco de neblina cubrió la mancha urbana.

Desde las 7 de la mañana, la temperatura bajó a 12 grados y el cielo leonés se “encapotó” para dar paso a un semblante urbano de penumbra.

Las torres de catedral “desaparecieron” de la vista entre la grisácea bruma perceptible en todo el primer cuadro y hacia el nororiente de la ciudad -principalmente-.

Para millares de personas que iniciaban la actividad sabatina, el espectáculo natural fue único y, por supuesto, muchos aprovecharon para tomarse la selfie.

El fenómeno se deriva de los efectos provocados por el ahora degradado huracán “Lorena”, así como por la conformación de varios efectos climatológicos provenientes del norte del país.

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