La temporada navideña está en pleno apogeo: por doquier vemos series de luces, arbolitos y nochebuenas. Todo lo cubre el frío, los nacimientos y la buena vibra de la temporada. Sin embargo, una verdad incómoda es que, a lo largo de la historia, los crímenes también se realizan y muchos de ellos se vuelven mediáticos.
Ni siquiera los ladrones descansan los días 24 y 25 de diciembre.
Con motivo de las felices fiestas, recordaremos crímenes que se adaptan muy bien para la época: algunos escalofriantes, y otros que no dejan de ser dignos de película.
Uno de los casos más siniestros de la temporada navideña fue el familicidio de la familia Lawson, ocurrido el 25 de diciembre de 1929 en Carolina del Norte, cuando Estados Unidos atravesaba por la Gran Depresión y la economía se iba en picada. Mientras la gente abría los regalos y se curaba la resaca de la Nochebuena, Charlie Lawson, el padre de familia asesinó a su esposa Fannie y a 6 de sus 7 hijos para luego suicidarse. El único sobreviviente fue Arthur, el hijo mayor de 16 años a quien su padre envió a un mandado.
Las motivaciones de por qué el señor Lawson, de 43 años, no han quedado claras hasta el día de hoy, pero una de las más sonadas es un posible daño cerebral del perpetrador. El libro ‘White Christmas, bloody Christmas’ de M. Bruce Jones, es uno de los más completos sobre el tema.
Otro crimen similar ocurrió en 2008, cuando Bruce Pardo, en Los Ángeles, California, asesinó a toda la familia de su ex esposa, Sylvia para después quitarse la vida. Lo que convierte el caso en una situación aterradora fue que lo hizo disfrazado de Santa Claus y valiéndose de un lazallamas y 4 pistolas para matar a 9 personas.
No todos los casos de esta semana son así de encarnizados. También hay espacio para la justicia y ejemplos en que los más pequeños demuestran valor.
POBRES ANGELITOS
‘Mi pobre angelito’ es una de las películas más mencionadas de esta época. La historia del pequeño Kevin McCallister, quien se vale de infinidad de trampas letales para detener a los ladrones que irrumpen en su hogar, es conocida por todo mundo.
Sin embargo… ¿pudiera ocurrir en realidad? Obviamente no de la forma como en la película dirigida por Chris Colombus, pero sí hay al menos dos casos registrados de niños que enfrentaron ladrones cuando estaban solos en casa, y aunque los hechos no ocurrieron en Navidad, es inevitable relacionarlos con situaciones donde la realidad supera a la ficción.
En mayo de 2016, Chris Gaither, un pequeño de 11 de Talladega, Alabama, EE.UU., estudiaba en su casa cuando escuchó un ruido. Bajó las escaleras, para darse cuenta que era un ladrón. Rápidamente tomó el rifle de su padre y lo confrontó. El ladrón lo amenazó, asegurando que lo iba a matar. Pero el muchacho sacó el arma y empezó a dispararle. Aunque el intruso intentó escapar, quedó herido en el jardín trasero. “Llorando como un bebé” recuerda el niño que fue entrevistado por los medios de su ciudad.
Otro caso similar fue el de Braydon Smith, de Carolina del Norte, EE.UU. acontecido el 17 de junio de 2019. Al igual que el caso anterior, un ladrón intentó irrumpir en la casa, lo que hizo que el chiquillo de 11 años se escondiera en el closet, donde encontró un machete. Al salir, el ladrón le apuntó con una pistola que tenía la familia, pero tal como ocurre en la famosa comedia navideña, el chico sabía que el arma no estaba cargada, y sacó el objeto punzocortante y le golpeó. Para fortuna del delincuente, la herida no fue letal. El culpable detenido fue Jataveon Dashawn Hall, puesto en custodia.
Esta es la penúltima columna del año de ‘Para matar… el tiempo’. La semana próxima terminaremos el 2023 con una historia de amenazas de muerte y crímenes de estado, pero también de heroísmo y esperanza, en la que están involucrados uno de los peores dictadores en la historia de Latinoamérica y el superhéroe más icónico de todos los tiempos.
