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Crimen a la italiana

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A lo largo de los tres años de esta columna, se han evocado crímenes que ocurren por los más diversos motivos, siendo la codicia una de las motivaciones más persistentes. Pero, ¿Es posible matar por un ‘like’ de Facebook? La respuesta es sí.

En junio de 2017, Francesco Prestia, un adolescente de 15 años, era como cualquier otro joven de su edad. Vivía en Calabria, Italia, iba a la escuela y, por supuesto, revisaba de forma constante las redes sociales. Un mal día le dio ‘like’ a un estado de Facebook de la novia de su mejor amigo. Como si fuera un habitual encuentro entre amigos, quedaron de verse en un campo en Mileto, en la provincia de Vibo Valentia. Francesco pensó que platicarían sobre cualquier tema, pero su sorpresa fue aterradora cuando el interlocutor le dijo que estaba furioso por el ‘me gusta’, para después sacar una pistola y dispararle tres veces. El joven murió en el acto.

Resulta que el “amigo” y asesino era Alex Pittito, hijo de Salvatore Pittito, uno de los más peligrosos mafiosos de la región e importante miembro de la ‘Ndrangheta. Incluso, la policía descubriría que el arma homicida era un objeto familiar.

El caso arroja varias preguntas al aire: la primera, las sobre reacciones de muchas personas en las redes sociales, pero sobre todo qué es la ‘Ndrangheta y qué es lo que están haciendo las autoridades italianas al respecto.

TODO QUEDA EN FAMILIA

La ‘Ndrangheta es una de las mafias más temidas de la actualidad además de la Camorra, Cosa Nostra, Sacra Corona Unida y Mafia Capitale.

En los años setenta esta organización criminal comenzó a obtener poder debido a los secuestros. Con el paso del tiempo ha sabido diversificarse a otros asuntos ilícitos, como es el tráfico de cocaína, controlando el puerto de Giogia Tauro, uno de los puntos de salida de mayor afluencia al sur de Italia. Según el FBI, la también llamada mafia calabresa, controla el 80% que llega a Europa. Durante la crisis de coronavirus en 2020, ofrecieron créditos a empresas en bancarrota y además, acapararon el negocio de las funerarias. Además, se han sabido infiltrar en diversos sectores de la sociedad italiana y colaborar con otros grupos criminales a nivel internacional.

Como toda mafia italiana, buena parte de su poder se centra en los lazos familiares y los vínculos de sangre. No solo están trabajando con un amigo en actividades criminales, sino con un padre, un primo, un hermano. Esta situación crea un fortísimo sentido de pertenencia junto con su ritual de iniciación, en el que el aspirante jura ante una pistola y una cápsula de cianuro, si fracasa o traiciona, la muerte es su única opción. Sobre este procedimiento, el político y estudioso del tema, Isaia Sales aclara que no se debe ennoblecer una actividad criminal y la violencia, al pretender darles un sentido supuestamente “místico”.

Muchos de los niños hijos de mafiosos crecen viendo sus actividades ilegales como algo normal y, por desgracia, ya es parte de su estilo de vida y su cotidianeidad, ese es el punto donde los hombres de leyes italianas han sabido ejercer presión.

LEY Y JUSTICIA

Afortunadamente, las autoridades están llevando a cabo acciones al respecto. A mediados de enero del año pasado comenzó un macrojuicio a cargo del fiscal Nicola Gratteri y con más de 300 imputados. Los cargos que deben responder van desde corrupción y tráfico de influencias hasta homicidio y blanqueo de dinero.

Uno de los jueces que más ha luchado contra la ‘Ndrangheta es el valiente Roberto Di Bella, cuyo plan para acabar con esta asociación mafiosa ha sido muy polémico: al estar consciente que lo que la fortalece son los lazos de sangre, aleja a los niños y a veces a sus madres para reubicarlos en otro punto y romper la línea sucesoria. Di Bella tiene 25 años luchando contra esta organización y como muchos del lado de la justicia, ha ganado varias batallas.

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