Considerado uno de los poblados más antiguos de la Capital del Estado, la localidad de Marfil mantiene un fuerte ritmo de crecimiento poblacional y con cerca de 30 mil habitantes se enfrenta a nuevos tiempos marcados por la falta de servicios y el crecimiento de la inseguridad y violencia.

Conformado por varias calles y vialidades, así como colonias populares, lo mismo cuenta con inmuebles y viviendas de lujo y alta calidad, que hogares precarios, llenos de necesidades y carencias.

Ubicado a poco más de 3 kilómetros de distancia de la cabecera municipal cuenta con calles como: Real, Tenería, Eduardo Cruces, Camino al Tajo, Garambullo, entre otras, en donde se asientan unos 5 mil 798 hogares.

Además de todos estos espacios habitacionales también lo conforman colonias como: las Teresas, Lomas de Marfil I y II, las Biznagas, Ex hacienda Santa Teresa, Lindavista, El Edén, las Bateas, Presas de Guanajuato I y II, entre otras.

En fechas recientes, las calles de todo este poblado se han convertido en escenario de violencia e inseguridad, donde 7 personas han perdido la vida de manera violenta, lo que tiene inquietos e inseguros a sus miles de moradores.

“Todo este año se ha puesto bien feo todo. Ha habido muchos muertos a balazos y donde quiera hay robos y asaltos, pero la policía viene poco y hay mucha gente que uno no conoce” afirmó uno de ellos.

Otro de los problemas que enfrentan tiene que ver con la falta de empleos, debido a que sólo hay trabajo en los comercios y negocios cercanos, donde los sueldos que se reciben no cubren las necesidades de una familia.

“Muchos de los hombres y los muchachos se van a trabajar fueras en las obras, porque aquí no hay trabajo. Muchos también se van a las fábricas de Silao, Irapuato y León”, aseguró Alexis Segura, un joven estudiante de bachillerato.

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