Desde que la pandemia del coronavirus arrancó en marzo del año pasado, todos los servicios y empleos se modificaron. Compras en línea, entregas a domicilio, repartidores en moto y mensajería fueron algunos de los aspectos que se convirtieron en parte de la vida cotidiana.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, en artículo “La COVID-19 cambia para siempre el modo en que compramos por internet”, Según un sondeo realizado entre unos 3700 consumidores de nueve economías emergentes y desarrolladas, la pandemia de coronavirus supone un cambio irreversible en los comportamientos de compras en línea. Esto ocurre en países como Alemania, Brasil, China, Rusia, Italia, Corea del Sur, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

En México, por su parte, la Procuraduría General del Consumidor, en la Página del Gobierno Federal señaló en septiembre de 2020: “Con la llegada de pandemia por el virus SARS-CoV2 o COVID-19, muchas cosas han cambiado, entre ellas, el uso del comercio electrónico para adquirir productos básicos por la necesidad de quedarse en casa y evitar contagios; sin embargo, esto ha representado un reto para muchas personas que no lo utilizan o lo hacen con poca frecuencia, aunado a la desconfianza de utilizar y pagar a través de medios electrónicos”.

DESEMPLEO Y RETOS

Hoy en día, mientras se mantiene el semáforo verde, algunos empleos y servicios han llegado para quedarse, mientras que otros se adaptan. Lo cierto es que salir de la crisis ha sido todo un reto para cualquier sector, tal como lo señaló la noticia publicada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su página web el 30 de junio del año pasado:

“Alrededor de 400 millones de empleos a tiempo completo se han perdido y las mujeres son las más perjudicadas por la pandemia, son algunas de las conclusiones del último informe de situación de la Organización Internacional del Trabajo, que presenta tres escenarios posibles de recuperación en función de la evolución del COVID-19 y de las medidas que se tomen”.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en octubre del año pasado publicó el documento “México y la crisis de la COVID-19  en el mundo del trabajo: respuestas y desafíos”  disponible en PDF en su página web. En el texto se habla de cómo la economía informal modificó los trabajos en el país, y cómo cayeron los empleos formales:

“El país también experimentó una caída de empleos formales, considerando que, según el Instituto Mexicano del Seguro Social, se han perdido 1 117 584 de empleos formales de marzo a julio 2020. La mayoría eran empleos permanentes16. En agosto de este año se recuperaron 92 390 empleos formales.

Sin embargo, es importante notar en cinco meses se han destruido más empleos formales que todo el empleo formal creado en 2019, lo que da indicios que la reactivación y la recuperación de estos empleos  no se hará de forma rápida”.

 

 

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