La presidenta de la Cámara de la Industria Restaurantera en León, Helen Anaya, dijo que el 20% de los trabajadores de restaurantes se han enfermado por la cuarta ola de la pandemia en las últimas tres semanas.

Señaló que la prioridad para los restauranteros es que su personal esté sano para laborar, “tenemos entre un 15 y 20 por ciento de trabajadores enfermos; en nómina, en la localidad tenemos registrados más de 2 mil empleados registrados ante el Seguro Social, estamos hablando que pueden ser entre 300 y 400 trabajadores”, señaló la dirigente de Canirac León.

Comentó que ante la saturación del IMSS, no se les hace la prueba anticovid a los trabajadores y son los empresarios quienes absorben los gastos dándoles atención con médicos y clínicas privadas.
“Están saturadas las instituciones de salud pública, en los laboratorios particulares también es mucho problema conseguir una cita. Estamos en un dilema: por un lado necesitamos conocer que nuestro personal está debidamente vacunado, por otro, los que tengan un síntoma los mandamos y queremos la respuesta de manera inmediata y no podemos, pues estamos atrapados en esa problemática de salud”.

“Tenemos problema para comprobar si están infectados de Covid, no hay incapacidad, hay un esquema que se maneja a través de plataforma y no es ágil. El trabajador está en el dilema, no tiene forma de comprobar sentirse mal ni puede comprobar al patrón para descansar 7 días, entonces lo que estamos haciendo es darles facilidades”.

Señaló que son problemas que no están en manos de los trabajadores, y que en muchas de las ocasiones obtienen una respuesta médica del sector privado.
“Traen incapacidades de médicos particulares, pero deben de ser de instituciones de salud pública. Estamos pagando el Seguro Social que como patrones o empresarios nos está costando, y no tenemos una respuesta del gobierno ni en la atención, ni en la detección del contagio, y los médicos particulares son quienes dan por lo menos una receta”.
Asimismo, explicó que hasta un 30 por ciento de pérdidas podrían tener los restaurantes de León por el retroceso del semáforo epidemiológico en el estado, el cual podría anunciarse este viernes que pasaría de verde a amarillo, declaró.

“También estamos visualizando que a partir del 23 de enero se pueden hacer reducciones en la plantilla o crear un sistema de contención por el aforo que nos van a marcar con el cambio del semáforo, los aforos los tenemos al 70%, y quiere decir que en un 30% podríamos reducir nuestra plantilla, podemos buscar horarios escalonados, esquemas que no perjudiquen la plantilla laboral para no afectar el empleo, podemos reducir jornadas, hacer otro esquema como descansos, pero esto afectará a los bolsillos, no habrá venta y para los empleados menos propinas”.

Concluyó que en el primer fin de semana de Feria se tuvieron ventas sobre un 60 por ciento al interior de la Feria, mismas que podrían verse más afectadas con el retroceso del semáforo estatal.

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