Donald Trump se ha convertido en un dolor de cabeza para el gobierno de la 4T, en su momento para AMLO y ahora, para Claudia Sheinbaum. También, ha molestado a cientos y miles de mexicanos nacionalistas, que no toleran ni permiten intromisión alguna o declaración de extranjero, respecto a la vida interior de México.
Por otra parte, para cientos, miles, millones de mexicanos y mexicanas y familias enteras, la intromisión de Trump significa la última y verdadera esperanza para combatir de verdad y en serio al crimen organizado que gobierna el país, gracias a la colusión con los dos gobiernos federales de la 4T y por supuesto, con la colaboración de gobiernos estatales y municipales de MORENA y de otros partidos políticos aliados.
En todos los estados del país y en los 2469 municipios que conforman las 31 entidades de México, la presencia del crimen organizado es una realidad que conlleva la coexistencia de dos o más cárteles que se reparten el territorio y por supuesto, administran y gobiernan municipios y estados de la federación. Por todos es sabido, que los puestos de seguridad son impuestos por el crimen organizado, en la mayoría de los territorios.
Ni que decir, gubernaturas o presidencias municipales, donde los titulares del ejecutivo son gobernados por un narco. Todo esto, ante la complacencia del gobierno de la 4T y el desamparo total de la ciudadanía que está de rodillas y a expensas del crimen organizado que hace y deshace a su antojo. No hay autoridad alguna, más que la ley que impone el delincuente que gobierna el territorio.
Y así, a lo lejos, se escucha la voz del presidente de los Estados Unidos de América, que de vez en cuando se acuerda de lo que pasa en México. Representando para el gobierno de la 4T, MORENA y aliados, una violación flagrante a la soberanía nacional y para otros, millones de mexicanos, un bálsamo fugaz de una posible solución a la pesadilla que viven familias enteras todos los días, todas las semanas y todos los meses últimos de su día a día.
Lo bueno o lo malo para unos, es que más seguido aparecen las declaraciones de Donald Trump, desafiando y dejando claro a Claudia Sheinbaum, a su gobierno, a su partido político MORENA, a su movimiento político la 4T y sus partidos políticos aliados el PT y el PVEM, que los EU combatirá y enfrentará a los cárteles de la droga sin piedad. Sin duda, una bocanada de aire fresco para el pueblo de México, que alguien, haga lago por la ciudadanía.
El jueves pasado, Trump volvió a declarar: “México está gobernado por los cárteles de la droga”. “Ves un país como México, y respeto de verdad a su presidenta, y respeto a mucha gente allí, a muchos de sus líderes, pero tienen miedo en su propio país, porque los cárteles gobiernan México”. Las declaraciones de Trump son las mismas que cientos de miles de familias mexicanas, dicen todos los días en sus pueblos.
Pero cómo lo dice el presidente de los EU., tienen un significado o mayor valor, que el pueblo de México, siempre sometido y jodido a los designios de quienes gobiernan el país, los estados o los municipios. Las muertes o ejecuciones siguen presentes todos los días en todo el territorio nacional. Da lo mismo si son lideres limoneros, abogados litigantes, periodistas, políticos o reconocidos profesionistas y ciudadanos a pie.
México no puede seguir gobernado por el crimen organizado, de la mano de la 4T, de la mano de Andrés Manuel López Obrador y su títere Claudia Sheinbaum Pardo y de su narco-partido MORENA. ¡No más! ¡Por favor!
¿Cómo decirle que no, a Donald Trump?
