LOS CONDIMENTOS DE UN SABROSO POZOLITO
-Un pozolito, por favor.
Si se come sabroso, por supuesto que no causa indigestión.
Con cebolla para darle sabor, como el “buen sabor de boca” que causó el anuncio de León como sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026.
Con orégano para el paladar, como la próxima inauguración de la Feria de Hannover, que en octubre hará que los reflectores del orbe se posen sobre la perla del Bajío.
Con limoncito para la sensación al sentido del gusto, como la amplia gama de servicios y comercios que dispone la ciudad, un ejemplo la próxima apertura de Factory Shops, outlet.
Con suficientes maicitos llenadores, como las variadas alternativas de servicios básicos que ofrece León: hospitales, restaurantes, hoteles, universidades y turismo de negocios.
Con la compañía de crujientes tostadas, como las alternativas metropolitanas de convivencia urbana entre León y los municipios aledaños.
Con un chilito piquín, para hacer saber a las autoridades municipales que León acaricia el progreso, pero falta mucho por hacer en materia de seguridad pública, el “talón de Aquiles” que hace lagrimear a enchilados leoneses.
Con un obligado tequilita para la digestión, para hacer una pausa festiva con sabor patrio, para gritar el orgullo de la identidad leonesa.
Sí, León reúne todos los condimentos de un platillo que, para ir a tono del cromo de identidad leonesa, debe ser color verde.
¡Viva León, Guanajuato!
SEPTIEMBRE, ENTRE GRITOS Y ALARIDOS
Transcurre septiembre entre matices trágicos y festivos.
Ya no sabemos si gritamos de dolor o de alegría.
La celebración de la noche libre para los mexicanos representa un espacio de reflexión para buscar alternativas conjuntas contra la violencia entre la sociedad y las autoridades.
Los guanajuatenses hacen un espacio para emitir un sonoro alarido de impotencia con un enérgico: “¡Ya basta!”, ante los diversos escenarios de violencia suscitados en todos los municipios.
El reciente y trágico ejemplo es la muerte de Arturo, un joven universitario que murió al ser alcanzado por una “bala perdida” tras una balacera entre grupos armados en Celaya-Cortazar.
Arturo descendía de un autobús entre sus actividades cotidianas, nunca pensó que en un instante perdería la vida en plena luz del día y en plenitud de su vida.
El hecho indignó a la comunidad estudiantil de Guanajuato que recriminó el hecho ante la muerte de una víctima colateral de la violencia, un joven con anhelos, metas y con el futuro en sus manos.
Entre estos escenarios de violencia, el otro “grito” lo emiten los gobernantes que insisten en llevar “dimes y diretes” a los micrófonos mediáticos, “graciosidades” que pegan en el ánimo de juan pueblo.
El “dichoso” ejemplo son las ocurrencias del presidente Andrés Manuel, quien resonó con su frase: “Al carajo la delincuencia, fuchi, guácala”.
Y bueno, durante su sexenio tiene toda una bitácora de frases, dimes y diretes, que sólo causan hilaridad ciudadana ante la realidad de la violencia y otros problemas sociales que se viven en México.
Así transcurre el primer año del “dichoso” Gobierno Federal que parece tener una ocurrencia para cada ocasión.
Hoy, los mexicanos no tienen una ocurrencia más, tienen una recurrencia constante: “¡Ya basta, a la violencia!”
VACUNAS, ¿BOTÍN POLÍTICO ENTRE LA FEDERACIÓN Y EL ESTADO?
No hay suficientes vacunas, es la realidad.
Sería hasta diciembre cuando se normalice el suministro de los biológicos básicos para la población infantil, como tétanos, sarampión y difteria.
En tanto, las autoridades de los gobiernos estatal y federal insisten en “pasar la bolita” unos a otros como responsables de la escasez.
En la entidad, por primera vez en 25 años se detectó un caso de sarampión, situación que puso en alerta al sector salud ante un padecimiento que se consideraba erradicado y que parece ser, está de regreso.
Por supuesto que la Secretaría de Salud insiste en responsabilizar a la Federación del desabasto de vacunas y, aprovecha de refilón, ratificar que no entregarán el sector salud de Guanajuato.
Los planteamientos tienen y contiene mucho de dosis política porque una y otra parte quiere sacar “raja” para los colores de su gobierno, a pesar de estar de por medio la prioridad.
Hoy, los guanajuatenses se enfrentan, de nueva cuenta, a la necesidad de prevenir el sarampión, ese padecimiento que ataca -principalmente- a la población infantil y que, en alguna época del siglo pasado derivó en episodios mortales.
Por eso la preocupación de la población guanajuatenses que, con madurez cívica, critica la rebatiña entre Estado y Federación que se afanan en buscar responsables.
La salud debería ser el tema prioritario pero, hoy día, hay más preocupación por dejar en claro quién es el responsable del desabasto.
No es más que un cuadro de salpullido político.
EL HOSPITAL GENERAL DE LEÓN, EL OTRO ROSTRO SOCIAL
Hace mes y medio abrió sus puertas.
De inmediato, el nuevo hospital asumió su servicio médico-hospitalario para la población de la región.
En su interior se alienta la vida con sofisticado equipo de primera generación y un equipo médico multidisciplinario.
Pero en su exterior hay una problemática en ciernes ante la disputa por los espacios comerciales y de servicios, así como la presencia de asaltantes y cristaleros.
De entrada, un grupo de taxistas hizo “suyo” el carril lateral del acceso al estacionamiento, con operadores apostados frente al pórtico para ofrecer el servicio de transporte: “Taxi, taxi”.
Por otra parte, los trabajadores del hospital –médicos, enfermeras y administrativos– se quejan de la inseguridad exterior. Sus vehículos han sido “cristaleados”.
Los propios familiares de pacientes, que llegan caminando, han sido asaltados en la calle lateral entre el Hospital de Alta Especialidad y el nuevo Hospital de León.
El otro rostro social también se observa en la falta de transporte. Las dos rutas son insuficientes y funcionan sin la frecuencia necesaria.
Los días viernes, sábado y domingo, se incrementa la demanda de servicio de urgencia, pero en horas de la noche y de la madrugada, llegar hasta el nuevo hospital resulta toda una odisea, entre inseguridad y altos costos de taxistas.
A seis semanas de inaugurado, es urgente que las autoridades competentes ofrezcan la seguridad pública y la movilidad que exigen los usuarios y trabajadores.
No basta que en su interior se respire calidad y excelencia en la medicina, urge que el exterior se ofrezca el servicio complementario que garantice la integridad social.
EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO
A continuación el retrato de la semana expresado en términos de futbol.
EL GOL: El anotado por el Gobierno del Estado al anunciar que León está nominado para fungir como sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, un orgullo para León. Sólo habrá que esperar a conocer si hay partidas oficiales para solventar el costo de la organización.
EL ERROR: De las autoridades municipales que insisten en cerrar calles de la ciudad para competencias atléticas. Nunca se consumó el uso de la periferia ni de las unidades deportivas. Y… ya viene el Maratón de la Independencia.
LA FIGURA: La fiesta patria. Mañana por la noche, el pueblo mexicano hace un alto en su actividad cotidiana para lanzar un grito de identidad patria.
EL OSO: De las autoridades municipales y correspondientes que han dejado crecer la problemática social hacia el exterior del nuevo Hospital General a seis semanas de abrir sus puertas al servicio médico-hospitalario: inseguridad pública, inconsistencia del transporte, vendimias, monopolio de taxistas, etc.
Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ
Van dos chistoretes sobre ocurrencias infantiles para la reflexión.- Tómelo con buen humor.
– Inesita, de ocho años, notó que su mamá tenía varios cabellos blancos que sobresalían entre su cabellera oscura. Miró a su mamá y le preguntó inquisitivamente, ¿mami, por qué tienes algunos cabellos blancos? Su mamá le contestó: – Bueno, cada vez que haces algo malo y me pones triste, uno de mis cabellos se pone blanco’. La niñita se quedó pensativa por un rato y luego dijo:
– Mami, ¿por qué todos los cabellos de mi abuelita están blancos?
– Previo a tomarse la fotografía de graduación del jardín de niños, la maestra decía a sus alumnos que será muy emotivo tener esta foto: – Imagínense cuando sean grandes y digan: ella es María, hoy es abogada, él es Andresito, hoy es ingeniero.
– Una vocecita infantil exclamó: “Y, esa es la maestra, ya se murió”.
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