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Café con Piquete

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MIGRANTES, UNA HISTORIA DE AYER, HOY… Y MAÑANA

No es una historia nueva.

El éxodo en busca de asilo y/o de la tierra prometida, es milenario.

Hay capítulos de pueblos migrantes que han encontrado en León el espacio ideal para vivir, convivir y recibir confort.

Un caso épico corresponde a los refugiados polacos que hace 75 años encontraron en León “la tierra prometida”, con su estancia en la ex Hacienda de Santa Rosa, hoy ciudad del Niño Don Bosco.

A su llegada en tren, los más de mil integrantes de la caravana fueron recibidos por leoneses hospitalarios que mostraron y demostraron su candor humano.

Otro ejemplo más reciente, en 1985, León recibió a millares de capitalinos que decidieron salir de la Ciudad de México a raíz de los estragos causados por el sismo del 19 de septiembre.  Aquí encontraron facilidades para su vivienda y, la mayoría, hoy son leoneses adoptivos.

Un nuevo episodio de migración se avecina: los migrantes centroamericanos que llegarán a Guanajuato en forma masiva y cuya mayoría va “de paso”.

¿Se contará la misma historia de hospitalidad?

Sí. El augurio es una respuesta afirmativa.

Los migrantes no son de hoy, sino que durante décadas han pasado por las calles de León como una escala de su paso hacia la frontera norte del país.

No hay indicios de agresión ni rechazo a la corriente migratoria, al contrario, se cuentan historias de personas que les ofrecen víveres a su paso en “La Bestia”, cerca de las estaciones férreas.

Por eso hay que esperar un trato digno, justo y sobre todo, de empatía hacia la caravana de centroamericanos que viene compuesta de familias: padres e hijos. Todos en busca de una alternativa de vida.

Una nueva historia de éxodo  para contar… en la posteridad.

Y… ¿QUIÉN CONTROLA AL CONTRALOR?

Está definido: el nuevo contralor del municipio de León será Leopoldo Jiménez Soto.

De origen irapuatense, el nuevo titular del órgano de control deberá vencer los estigmas arraigados durante la pasada administración municipal, algunos derivados de la raja política de los partidos de oposición.

Hace un mes dejó el cargo de contralor Esteban Ramírez Sánchez, pero no se llevó consigo su carga de etiquetas: “Contralor carnal”, “Contralor amigo”, “Contralor azul”…

También dejó una importante cantidad de dictámenes pendientes de resolución, muchos de ellos de responsabilidad administrativa correspondientes a la administración de Bárbara Botello Santibáñez.

Por eso, la llegada de Leopoldo Jiménez Soto genera muchas expectativas favorables, pero también muchas dudas.

De entrada, es un personaje que cuenta con buen curriculum y perfil técnico, pero no es leonés.

Es una persona de amplia trayectoria profesional, pero en León es un “desconocido”.

Es una persona que no debería arrastrar etiquetas partidistas, pero “los de enfrente” dentro del Ayuntamiento lo ven con tinte azul.

Por eso, habrá que esperar resultados no a mediano ni largo plazo, sino inmediatos.

Y por supuesto, el Ayuntamiento municipal, que es la figura que controla al contralor, deberá seguir muy de cerca sus pasos.

Y, ¿si no?… ¿Quién lo controla?

LA DEMANDA DE TRANSPORTE REBASA A LAS “ORUGAS”

El Sistema Integrado del Transporte llegó a la edad de las ilusiones.

Hace quince años, 52 camiones articulados arrancaron el servicio por las calles de León, entonces la gente los bautizó popularmente como “orugas”.

En 1993, se movían 200 mil viajes diarios de pasajeros dentro del SIT. Era una grandiosa cantidad.

Hoy, las orugas parecen haber sido rebasadas por la demanda.

Sí, los transportistas invierten en la actualización del equipo vehicular, pero con más de 500 mil viajes diarios al día, ¿la demanda rebasó a la capacidad de servicio?

La respuesta parece ser afirmativa.

Ocurre que los camiones articulados reciben una “ayudadita” de parte de camiones convencionales que circulan por los carriles de rutas troncales. Así, de pronto.

La intempestiva aparición de unidades ordinarias desconcertó a los usuarios que durante quince años se acostumbraron al servicio de “orugas”, que son unidades con más capacidad.

En los camiones convencionales y/o de tipo padrón, los pasajeros van hacinados y afrontan irregularidades en la frecuencia.  Adicional a esto, se genera inseguridad.

Al respecto, los representantes camioneros se limitan a decir que el ingreso de camiones convencionales obedece a apoyos eventuales dentro de las líneas troncales.

Lo cierto es que la ciudad de León creció en su población, creció en su mancha urbana y creció en las necesidades de transporte.

La movilidad exige de más frecuencia y capacidad instalada del transporte, porque las distancias alcanzan hasta los 30 kilómetros de lado a lado de la ciudad.

Y, bueno, no está de más que entren camiones convencionales de puerta izquierda a dar “una manita” a los articulados, pero, como dicen los usuarios, “mínimo que avisen”.

¿O no?

MÁS ELEMENTOS DE SEGURIDAD PÚBLICA, ¿HAY VOCACIÓN DE SERVICIO?

Lo dijo el Alcalde Héctor López Santillana: “No queremos robocops”.

Tampoco la ciudadanía anhela una corporación armada hasta “los dientes”.

Mucho menos elementos que aparezcan intimidatorios para las familias.

La clave consiste en forjar y formar corporaciones de seguridad pública con un carácter suficiente y con vocación de servicio. O, al menos, ese es el ideal.

Pero, ¿hay interés de los jóvenes para inscribirse en la Academia Metropolitana?

La respuesta es relativa.

En una ciudad como León, cercana a los dos millones de habitantes, el número de elementos debería de alcanzar los 10 mil. De acuerdo a los estándares cuantitativos.

Pero a lo más que se llegará en este trienio será a la formación de 2 mil 700 nuevos elementos que,  por supuesto, dados los escenarios de inseguridad y las exigencias ciudadanas, resulta una cantidad honrosa.

Sí, es cierto, la política pública municipal, no sólo en este trienio sino de otras administraciones, apuesta a la recomposición del tejido social, la familia.

Pero como se trata de programas a largo plazo, la población exige resultados inmediatos en materia de seguridad pública porque los leoneses afrontan robos, asaltos, homicidios, cristalazos…

Por eso resulta una panacea la meta que plantea López Santillana de aumentar el número de policías durante su segundo periodo de administración municipal, una meta que aparente ser difícil de cumplir.

Ocurre que, por más relativo el “buen sueldo” que se paga a los elementos de seguridad pública, no hay candidatos para cursar la carrera policial y se navega entre reducidas generaciones que egresan al servicio público.

Habrá que dar el beneficio de la duda a la presidencia municipal que despliega estrategias hacia el fortalecimiento de la Policía Municipal… por un León seguro.

EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO

A continuación el retrato de la semana expresado en términos de futbol.

El gol: El anotado por la fracción legislativa de Morena que, prácticamente, puso en la antesala la despenalización de la marihuana. Acá en León piden que el tema sea debatido por expertos a través de la figura social del referéndum.

El error: El derroche de recursos para el fallido Programa Escudo, ¿Quién da la cara?

La figura: La ciudad de León que inicia una semana de “Buen Fin” y Festival del Globo con la llegada de más de 500 mil visitantes. Será un fin de semana de caos.

El oso: Del Ayuntamiento leonés al votar a favor de un contralor foráneo y que los de enfrente ven como “contralor carnal”. Será un reto dejar a un lado el estigma político y ponerse a trabajar “como se debe” dentro del órgano de control municipal.

Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ

Van las siguientes coloquiales frases escuchadas de manera ocasional. Tómelo con buen humor.

  • “Oye, ¿y qué tipo de sangre tiene? A veces positivo”.
  • “El que ríe el último, ríe más tarde”.
  • “Sí, la playa nudista tiene ventajas que saltan a la vista”.
  • “Es bueno para cocinar con vino y a veces le pone comida”.

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