NADA POR AQUÍ, NADA POR ACÁ, ¿DÓNDE QUEDÓ EL ESTADIO? 

Como por arte de magia, el estadio León pasó de patrimonio leonés a propiedad privada.

El prestidigitador fue Roberto Zermeño, quien junto con su séquito, movió las piezas ante la mirada de Ayuntamientos y de los leoneses que nunca supieron «dónde quedó la bolita».

«Haiga sido como haiga sido», un tribunal falló a favor de Zermeño como legítimo propietario y, por tanto, no hubo ningún truco fuera de la ley.

El derecho le facultó la venta de su propiedad… y así lo hizo.

Negoció con el Grupo Pachuca que, al comprar, se convirtió en el nuevo dueño del glorioso estadio León, una negociación que, para muchos, fue «un respiro» al conocer que la fiera no saldrá de su casa, tal vez amainados con la consigna del refrán popular, «entre lo perdido, lo que aparezca».

Pero, ¿fue lo mejor?

Por supuesto que no. El estadio era propiedad del pueblo leonés y ahora, en manos de uno o de otro, finalmente es propiedad privada. Los leoneses perdieron su glorioso legado, esa es la realidad.

¿Cómo fue que el pueblo perdió su potestad?

La respuesta está entre una maraña legal que durante años se ventiló en los juzgados y que culminó con el fallo a favor de los particulares.

Lo interesante sería deshilar la madeja jurídica para ubicar a un responsable que deberá ser localizado entre exintegrantes de pasados ayuntamientos. Pero nadie le quiere auscultar, ni siquiera mencionar.

El alcalde Héctor López Santillana se limitó a deslindar a su administración de toda responsabilidad y el secretario del Ayuntamiento, Felipe de Jesús López Gómez, se cruzó de brazos ante la resignación: “Legalmente, ya no hay nada por hacer (para recuperar el estadio)”.

Así las cosas, hoy hay quien se congratula que la fiera no perdió su casa al ser comprado por el Grupo Pachuca, sin dimensionar que fue el pueblo leonés el afectado al perder su patrimonio.

Pero, de lo perdido, lo hallado… ¿mejor?

EL VIRUS COVID SERÍA EL NUEVO COMPAÑERO DE LA ESCUELA

Es irreversible: «Debemos aprender a vivir con el virus (covid)».

La frase ha sido repetida por expertos, funcionarios y por líderes que alientan la recuperación económica del país.

El gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo compartió la expresión al ratificar que el regreso a clases presenciales para el nivel primaria sigue programado para el 30 de agosto.

No hay vuelta de hoja: urge la recuperación del aprendizaje de los escolares que, prácticamente, el último ciclo lectivo ha sido un año perdido.

Es el momento de aceptar que el virus llegó para quedarse y que se debe de establecer las normas y criterios para evitar la propagación de contagios.

En la entidad se realizó una prueba «piloto» para el retorno a la escuela y, a pesar de seis contagios registrados durante este proceso, el ensayo se calificó de exitoso.

Así, los niños se preparan para regresar a clases presenciales el último día de agosto y junto con los padres de familia, no sólo alistan la mochila y el uniforme escolar, sino la inusitada serie de normas esenciales para evitar contagios.

Queda el beneficio de la duda derivado de la necesidad de recuperar el aprendizaje perdido, así como de la recuperación económica que genera el retorno a la escuela.

Pero las dudas no sólo tienen carácter sanitario, porque un sector de padres de familia se encuentra preocupado por el deterioro físico de las escuelas durante más de un año de pandemia.

Los planteles lucen sin mantenimiento, con goteras, inseguros y, los más, han sido «visitados» por vándalos que han desmantelado instalaciones hidráulicas y eléctricas.

Faltan 45 días para la fecha de regreso a clases presenciales, la pregunta que sigue en espera de una respuesta contundente: ¿Está listo el sistema educativo?

EL PUENTE VEHICULAR INSURGENTES, ¿UNA» ODA» A LA IMPERFECCIÓN?

La década de los ochenta proyectó la urgencia de puentes vehiculares para León.

Entonces, la ciudad de León acariciaba la cifra de un millón de habitantes con cerca de 50 mil vehículos de motor (actualmente circulan en la ciudad unos 600 mil).

En 1980 el Bulevar López Mateos cumplía 15 años de edad y sus cruceros se tornaban en peligrosos pasos vehiculares.

Así nació el proyecto de construir uno de los primeros puentes vehiculares para unir al Bulevar Insurgentes con la vialidad del Malecón y «volar» al López Mateos que se extendía hacia el norte de la ciudad.

Se construyó de tres carriles con una pronunciada «S» que representó un alto riesgo para los conductores. Sin necesidad de hacer derroche de ingeniería vial, los leoneses advirtieron lo difuso de su diseño.

Pero nunca se hicieron correcciones, ni ajustes.

En su historia, el puente cuenta numerosos accidentes e incidentes viales de conductores que pierden el control y que se estrellan contra otras unidades o contra las guarniciones de concreto.

El pasado lunes se sumó otro percance, cuando el conductor de un vehículo compacto se estrelló contra la guarnición de concreto y provocó que dos pesadas piezas cayeran sobre carriles de vialidad del López Mateos.

Para los testigos, el hecho de que abajo no pasara nadie en ese momento (ni carros, ni orugas ni peatones) fue «un verdadero milagro».

Pero el incidente dejó, una vez más, al descubierto las deficiencias de diseño que padece la estructura vial desde hace más de treinta años.

Pero como al menos dos generaciones de leoneses «se acostumbraron» a vivir y convivir con el puente, así ha sido aceptado, hasta considerarlo como emblema leonés.

En la parte baja, una fuente de agua (que nunca está funcionado) representa otro icono de la ciudad y que se encuentra hoy en el olvido, sin mantenimiento y con un color que no agrada a la mayoría de los leoneses (frente a la clínica T 1 del IMSS)

La «S» vial del riesgo latente.

AUTOBUSES ELÉCTRICOS, PRIMER PASO EN LEÓN HACIA EL FUTURO

El primer autobús eléctrico ya rueda sobre las calles de León.

El pasado jueves realizó su primer recorrido con pasajeros en la ruta X 47 auxiliar. Fue un momento histórico.

Para los transportistas de León, se trata de una transición hacia el nuevo modelo que en pocos años habrá de desplazar a los motores de combustión interna.

Por ahora, la unidad eléctrica pasa las pruebas correspondientes y, de aprobar con buena calificación, los empresarios están dispuestos a invertir para impulsar este sistema de energía sustentable.

Significa que, en un periodo de diez años, se consumaría la transición hacia el nuevo concepto de energía que reduciría a la mínima expresión las emisiones contaminantes y reduciría los decibles de ruido.

Quienes ya viajaron en el camión eléctrico consideran que, es confortable, sobre todo que no se escuchan «los acelerones» porque prácticamente no emite ningún ruido motorizado, salvo el propio de su rodaje.

Alterno, también evoluciona en León el concepto de los automóviles híbridos que pronto serán la clave de la economía, confort y practicidad, para la mayoría de los conductores.

Así las cosas, León y los transportistas marcaron en esta semana un hito en la historia del transporte: el gran paso del combustible fósil a la energía limpia.

Tiempo al tiempo.

EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO

A continuación el retrato de la semana expresado en términos de futbol

El gol: El anotado por los transportistas leoneses al arrancar el primer autobús eléctrico que marca la transición hacia el uso de energías limpias para dejar atrás el consumo de petróleo fósil. Un gran paso en materia ambiental.

El error: De las autoridades de las últimas seis administraciones municipales que omitieron realizar las modificaciones necesarias al puente vial de Insurgentes y López Mateos, hoy escenario de múltiples percances viales. Los leoneses «se acostumbraron» a convivir con este puente difuso e imperfecto, en materia vial.

La figura:  Los expositores de la Feria de Verano que, a valor mexicano, resisten la falta de ventas por insuficiente aforo de visitantes. Hay algunos que quisieran alcanzar a solventar la inversión por el pago del espacio que ocupan.

El oso: Del Ayuntamiento leonés que dejó perder la potestad ciudadana del estadio León. Hay quienes se congratulan que la fiera no perdió su casa, pero la realidad es que, en una u en otra mano, el estadio es propiedad privada… no del pueblo.

Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ

Van las siguientes coloquiales frases con mucho de sabiduría popular.- Tómelo con buen humor.

– Dice que prefiere sonreír hoy que hay sol, porque mañana puede estar nublado… o estar chimuelo.

– Es tan pesimista que se lamenta que lo hayan invitado porque sabían que no podía asistir.

– Por qué será que en los intercambios siempre nos toca el regalo más “barato”?

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