Los mercados de la ciudad continúan su actividad y en ella los consumidores mantienen una de las actividades esenciales: la de consumo de productos básicos.

Hace algunas semanas los mismos consumidores reportaban el alza de precios en productos como el huevo o las tortillas, sin embargo, hoy notan que se han normalizado.

Las percepciones son positivas para la mayoría de los usuarios que visitan el recinto comercial, como el caso de Patricia Ortiz, de la colonia Piletas, desde donde se traslada para ir al Descargue Estrella.

Entre los productos básicos que cita, algunos los ve incluso más baratos, como el jitomate, que llega a estar a 3 kilos por 25 pesos; el aguacate, que ha bajado desde más de 30 pesos a 20 el kilo o el propio huevo, que llegó a rondar los 46 pesos, y hoy disminuyó a 30.

Carmen Estrada, de San Pedro de los Hernández, también tiene ve un panorama normal o positivo, en su caso. Compró frijol peruano revuelto, que estaba en 42 pesos el kilo, y ahora lo encontró en 39.

Al igual de Patricia, Carmen nota que los precios del huevo o el aguacate se estabilizaron.

En cuanto a frutas, Silvia Velázquez y su hija encontraron que la manzana también registró un decremento, de 25 a 15 pesos, la guayaba, de 23 a 13, pero encuentran un balance general, en la temporada de frutas que reduce sus costos.

POCAS MEDIDAS Y DISTANCIAMIENTO

Entre las características de la gente que se apersona en los mercados, resulta imposible guardar la sana distancia.

Algunos locatarios muestran cubrebocas, sus negocios tienen gel antibacterial, pero no son todos.

La gente con cubrebocas es casi un 60%, aunque el 40 restante no es impedimento para los vendedores, que no exigen medidas de salud a sus clientes.

La mayoría de los locales de abarrotes en otros mercados no tienen la misma suerte y afluencia.

Algunos negocios del Mercado Aldama, como Quesos Tafoya, aseguran que sólo unos pocos productos han registrado alza, especialmente en algunas marcas. Al no registrarse la misma concurrencia que antes de la pandemia en el lugar, se han reducido sus ventas, e incluso los que van, racionan sus compras a la mitad, según la encargada Mayra Martínez.

Es el panorama de muchos locatarios en el mercado, cuyos negocios están cerrados. El resto trabaja con las mismas medidas, algunos con cubrebocas.

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