El desecho de cubrebocas en la vía pública se ha vuelto un problema de contaminación ambiental, que junto con los envases de PET es el residuo más retirado del alcantarillado, según información difundida por el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS).

María Ivonne Solís Constantino, directora del sistema operador de agua en la ciudad, dijo que una vez por semana retiran hasta tonelada y media de residuos sólidos del alcantarillado de la ciudad, que de no limpiarse termina obstruyendo las rejillas, alcantarillas y los sistemas de drenajes.

Se estima que la basura que termina en el drenaje es en gran parte desechada en la calle, sin ninguna consideración, provocando inundaciones y encharcamientos graves en algunos puntos de la ciudad.

El SAPAS también identificó como altamente problemático el desecho de aceites y grasas en los drenajes desde los hogares, lo cual provoca taponamientos que derivan en afectaciones en tiempos de lluvias.

La funcionaria dijo que además esas sustancias son las más complicadas de eliminar en los procesos de tratamiento de las Plantas Tratadoras de Aguas Residuales.

Desde el 2018 el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao puesto en marcha el programa permanente de desazolve en distintas zonas de la ciudad, donde por semana se limpian aproximadamente mil 500 metros lineales de drenaje en la zona urbana. Los residuos encontrados con mayor frecuencia son los envases de PET, cubrebocas y latas de aluminio.

La funcionaria señaló que gracias a esos trabajos, en colonias como el Faro han visto aminorado el problema de encharcamiento, que enfrentaban año con año durante la temporada de lluvias.

El SAPAS lanzó un  llamado a los ciudadanos para evitar el desecho de basura en la  vía pública, así como tirar aceites y grasas en las coladeras y los sistemas de drenaje.

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