El Instituto Municipal de las Mujeres (IMMujeres), informó que atendió 1,500 asesorías sobre proceso de divorcio, promovidos principalmente por situaciones de violencia contra las mujeres.
La asesora legal del instituto, Erika Alejandra Rivera, destacó que, de los casos atendidos del año pasado, al menos un 30 por ciento tiene que ver con el proceso de disolución del vínculo matrimonial.
Cuando llegan las mujeres en busca de apoyo, algunos de sus principales temores son el que su pareja se quede con la custodia de sus hijas e hijos, el que tengan que abandonar la vivienda donde actualmente habitan y que su pareja no aporte lo necesario para la manutención de las hijas y los hijos, indicó.
Precisó: “las mujeres que se acercan a solicitar asesoría legal con respecto al divorcio han manifestado diversas dudas y mucho temor al iniciar un trámite de esta naturaleza, mencionan incluso que han tenido amenazas con respecto a no dejarlas ver a sus hijas e hijos, el no aporte de una manutención, así como el causarles daño”.
Dijo que, durante la atención a las mujeres, una abogada con perspectiva de género y amplio conocimiento en litigios en lo familiar aclara sus dudas y les asesora sobre los derechos y obligaciones que subsisten después de haberse disuelto el vínculo matrimonial.
Además, les informa sobre todo lo que implica la alimentación, vivienda y estudios referentes a sus hijas e hijos, del patrimonio generado, así como preguntas acerca de la custodia de las hijas e hijos.
Erika Alejandra Rivera destacó que hay tres tipos de divorcio, uno de ellos es por mutuo consentimiento, que es cuando ambas partes están de acuerdo e incluso se hace un convenio con el escrito de demanda para establecer el proceso y régimen de convivencia, manutención y custodia de las hijas e hijos.
A las mujeres que se les brinda asesoría se les explica que cuando hay situaciones de violencia, la Ley establece que estas pueden ser causa para tramitar un divorcio necesario, más aún si a causa de la violencia ejercida se ha interpuesto una denuncia o quererla ante la Unidad de Atención Integral de las Mujeres.
Indicó que el divorcio incausado es cuando, aunque no existe causa, los cónyuges desean poner fin al matrimonio.
El escrito de demanda se presenta ante el juzgado de lo familiar y de no contar con recursos para un abogado particular, se les canaliza y acompaña a Representación Gratuita en Materia Civil.
En el IMMujeres el acompañamiento no solo es legal, sino que, si así lo desean las mujeres, pueden recibir también atención psicológica.
Refirió que otros motivos recurrentes de atención jurídica en el IMMujeres están relacionados con violencia, pensión alimenticia, guarda y custodia, así como reconocimiento de paternidad.



