La marcha nacional Provida tiene también un sentido de peregrinación para expresar nuestro aprecio por la dignidad de las mujeres, por las madres, por la vida desde la concepción hasta la muerte natural, expresó el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras.

En un mensaje especial pidió a los fieles católicos que “desde su familia, su trabajo, en la escuela, en las comunidades parroquiales tengamos una expresión de solidaridad para defender a la mujer y defender la vida”.

Aclaró que no solo es una reacción ante las leyes y decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino que sobre todo es un momento de expresar nuestra profunda y espiritual convicción del amor a la vida, al ser humano, a la familia.

“Las familias en México tienen una tradición y un tesoro espiritual que es que hemos sido creados por Dios nuestro Señor, y que la vida es de Dios, es un don de Dios para nosotros”, enfatizó.

El pastor católico, destacó que: el aborto es camino de muerte, el no respetar la vida del que va a nacer, es no ser justos, es haber perdido el sentido de la dignidad del ser humana, aquí se trata de un aspecto de justicia, de dignidad de nuestra propia vida.

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