
En un mensaje especial pidió a los fieles católicos que “desde su familia, su trabajo, en la escuela, en las comunidades parroquiales tengamos una expresión de solidaridad para defender a la mujer y defender la vida”.
Aclaró que no solo es una reacción ante las leyes y decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino que sobre todo es un momento de expresar nuestra profunda y espiritual convicción del amor a la vida, al ser humano, a la familia.
“Las familias en México tienen una tradición y un tesoro espiritual que es que hemos sido creados por Dios nuestro Señor, y que la vida es de Dios, es un don de Dios para nosotros”, enfatizó.
El pastor católico, destacó que: el aborto es camino de muerte, el no respetar la vida del que va a nacer, es no ser justos, es haber perdido el sentido de la dignidad del ser humana, aquí se trata de un aspecto de justicia, de dignidad de nuestra propia vida.