Al inicio de esta Semana Santa tuvimos la terrible noticia de que en la ciudad de París la Catedral de Nuestra Señora se estaba incendiando, como de todos es conocido en esta ciudad luz, esta catedral es el ícono del catolicismo, pero independientemente de esto esta catedral de Nuestra Señora, que fue construida hace más de 800 años, representa un orgullo no nada más de Francia, sino de toda Europa y una pérdida terrible para el mundo católico y del arte y la cultura en todo el mundo.

A través de los medios de comunicación vimos cómo se consumía por las llamas la parte superior de la catedral y según informaron los bomberos en voz de las autoridades correspondientes, que este fuego se había originado por unas obras de reconstrucción en las que había unos andamios de madera, que seguramente accidentalmente ahí se había iniciado el fuego.

Las mismas autoridades descartaron un ataque terrorista, pues no había signos de que esto hubiera sido la causa y se suponía en esos momentos que había iniciado este fuego de una manera accidental.

De una manera o de otra, los mismos habitantes de la ciudad de París se congregaron alrededor, a una distancia prudente, porque la Policía no permitía que se acercaran y empezaron a orar y cantar para que el fuego no dañara más a este tesoro de la humanidad, independientemente de su condición de orgullo del catolicismo francés y se puede decir que de toda Europa.

Según veíamos en televisión, los mandatarios del mundo, entre ellos el inefable Donald Trump manifestaba en su cuenta de Twitter su solidaridad e inclusive sugirió que se debía de apagar el fuego por la parte de arriba con aeronaves llenas de agua y también en México el presidente López Obrador mandó un mensaje de solidaridad ofreciendo la ayuda que fuera necesaria y que lamentaba mucho lo que estaba pasando.

Conforme pasaba el tiempo los más de 400 bomberos que luchaban contra el fuego en la catedral, derramaban agua según y parecía que era inútil, porque las llamas estaban ganando la batalla, a tal grado que la Aguja, un monumento que fue construido posteriormente en la parte de atrás, se derrumbó envuelta en llamas.

Pasarón unas horas de angustia y finalmente este grupo de bomberos anunció que se había salvado la estructura y las torres de enfrente, una buena noticia, pero el fuego seguía dañando esta catedral.

Algunos de los hechos importantes que acontecieron en esta importante catedral de tantos años de existencia fueron que allí se coronó Napoleón Bonaparte, también allí se efectuó la ceremonia de canonización de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra, además conservaba dentro de sus recintos valiosas joyas de un valor supremo como la Corona de Cristo, un pedazo de la misma cruz en la que fue crucificado y muchos objetos que fueron afortunadamente rescatados y enviados por su seguridad al museo de Louvre, para su custodia inmediata.

Después de 15 horas el fuego fue totalmente controlado y el presidente Macron, que se presentó en el momento de los hechos, declaró que una parte muy importante del corazón y de la vida de los franceses estaba muriendo de angustia y también posteriormente comunicó que esta catedral sería reconstruida en su totalidad, con la aportación económica de todo el mundo, al día siguiente ya se había abierto una cuenta para que se comenzara a donar y muchos políticos y hombres de negocios ya habían realizado una donación importante para la reconstrucción total.

Indudablemente que se considera una pérdida mundialmente hablando del arte, de la riqueza cultural y por supuesto del mundo católico. Vimos en posteriores fotografías que la escultura de la Piedad no se había dañado y el interior de la catedral y gran parte de la estructura está sin daño mayor y aunque el deterioro es muy importante en su conjunto, hay la esperanza de que se pueda reconstruir.

Continuando con los hechos de la Semana Santa, podemos mencionar que el mundo católico continuó la tradición, en algunos casos de más de 100 años, pues hubo aquí en México representaciones del Vía Crucis y actos litúrgicos en relación a la Semana Mayor y podemos citar a la representación que cada año se hace en el barrio de Iztapalapa de la Ciudad de México, cuya espectacularidad es notoria y se hace una representación de la Pasión de Cristo con actores que hacen una actuación magnifica y desplegando de forma perfecta más de 280 actores, que hicieron posible que resultara no solamente espectacular, sino que conmovió los corazones de los asistentes y de quienes los estaban viendo por la televisión; pero no solamente allí, prácticamente en toda la República Mexicana se hacen ceremonias religiosas con este motivo, como es en Ixmiquilpan en la misma Ciudad de México, que también reúne a millones de personas, al igual que Iztapalapa.

En ciudades importantes de la República nos reportan que no solamente hubo la representación de la pasión, sino también el pésame a la virgen y las procesiones del silencio, que son importantes y llevan figuras representativas como son la misma virgen dolorosa por la pérdida de su hijo y un concepto de diferentes Cristos, en formas diferentes, apegados a la tradición de cada lugar, como es el caso de la marcha del silencio de los Cristos en Pátzcuaro, Michoacán y en Tzintzuntzan también el Vía Crucis es espectacular por el sentimiento que se pone y un Cristo articulado que es impresionante, y podemos seguir así hablando, pero también aquí en León hubo ceremonias similares en Chapalita, el Calvario, El Coecillo, San Pedro de los Hernández, todos ellos con gran devoción y cariño de parte de todos los católicos y muchas veces de turistas que no habían presenciado una forma tan bonita de hacerlo.

Se terminará este Domingo de Resurrección la Semana Santa, en que las enseñanzas de la Iglesia Católica nos recuerdan que Cristo dejó el sepulcro al tercer día de su crucifixión para subir al cielo.

Quiero aclarar que toda esta reseña que he escrito está apegada a una gran noticia que queramos o no vive en el mundo entero, respetada y querida por todo el mundo.

Y no hacemos un fanatismo religioso, sino noticioso.

Esperemos que los vacacionistas en su regreso tengan saldo blanco y que todo mundo haya encontrado en sus vacaciones lo que ellos buscaban.

Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado

ESCRIBE UN COMENTARIO