Supe de la película “Ana y Bruno” hace años, no recuerdo cómo me enteré de ella, pero de inmediato me llenó de emoción la idea de ver un largometraje, animado en 3D, que fuera totalmente mexicano.
Era un proyecto ambicioso, pero así de grandes suelen ser las ambiciones de Carlos Carrera, el director de la película.
Para hacerla se necesitó el talento, la disciplina, la pasión y el esfuerzo de más de 40 animadores de las empresas: Lo Coloco Films, Grado Cinco, Ítaca Films y Anima Estudios, contando a la par con la ayuda en producción de las empresas Altavista Films, Five 7 Media y Argos Servicios Informativos.
En 2010 se comenzó a trabajar en el sueño llamado Ana y Bruno. La producción costaría 100 millones de pesos, se trata del 10% de lo que cuestan las películas animadas de otros países, aunque para México era bastante cara, debido a que se trataba de un presupuesto de, aproximadamente, 4 veces más de lo que se necesita para un largometraje promedio. Sin duda era un reto por lo difícil que resultaba lograr que alguien quisiera invertir a largo plazo.
En algún momento el dinero escaseó, algunos de sus animadores se fueron del país y se llegó a pensar que no concretarían el proyecto, pero con todo y mil trabas, la pasión pudo más que los obstáculos y en Marzo de 2016 terminaron la película.
Ana y Bruno, nos cuenta la historia de una niña curiosa (Ana) que decide escapar de una clínica psiquiátrica para ir en busca de su padre y salvar a su madre. Tendrá la ayuda de divertidos y extraños seres fantásticos que la acompañarán para lograr un viaje lleno de emocionantes aventuras.
Éste largometraje animado está basado en la novela “Ana” de Daniel Emil y las voces de los personajes están a cargo de los grandes actores: Galia Mayer, quien grabó la voz de Ana cuando tenía 6 años, Silverio Palacios (Bruno), Marina de Tavira (mamá de Ana), Damián Alcázar (papá de Ana), Héctor Bonilla (Dr. Méndez), Regina Orozco (Rosi) y Daniel Carrera Pasternac (Daniel); quien grabó la voz del personaje cuando tenía 9 años de edad.
El estreno mundial de esta película se llevó a cabo en el Festival de Annecy, en Francia, siendo elegida de entre 2850 películas provenientes de 95 países. El estreno latinoamericano sucedió en la más reciente edición del Festival Internacional de Cine de Morelia. Y a salas comerciales saldrá a principios del 2018.
He seguido a la película tan cerca como he podido y ahora, me emociona que un proyecto de este tipo esté próximo a salir a cines comerciales.
Hacer cine en México es un trabajo de resistencia que exige valentía para no sucumbir ante todos los retos que se presentan. Hacer cine en nuestro país es un acto de rebeldía contra todos esos que dicen: Es imposible. Y se hacer cine para el público, así que, espero que cuando salga en carteleras, no dudes en ir a verla porque yo ahí estaré en una sala oscura, lista para disfrutar de esa historia que Carlos Carrera y mucha gente más nos quieren contar.
