Jorge Carlos Obregón Serrano evoca el acuerdo de caballeros que hace 17 años asumió Roberto Zermeño para dejar el Estadio León bajo resguardo patrimonial de la Presidencia Municipal, “empeñó su palabra de honor, pero no la cumplió”.
Obregón, alcalde de León en el trienio 1997-2000, vivió una etapa medular en la toma de decisiones encaminadas a preservar al Estadio León como patrimonio municipal, y en su momento fue un actor directo y decisivo.
Ante la pérdida legal de la propiedad del estadio tras el fallo en tercera instancia de un Tribunal Colegiado de Distrito, Jorge Carlos comparte su vivencia y actuación como alcalde de León, desde aquella etapa que se rescató al equipo León ante la amenaza de ser llevado a Puebla.
Admite la necesidad de profundizar en la investigación a través de la auditoría que hoy fue ordenada por el gobierno municipal con el objeto que existan consecuencias para quienes resulten responsables de la pérdida legal del inmueble.
MARAÑA LEGAL
Visualiza que, en la historia de esta maraña legal, un momento decisivo fue la disolución indebida y anticipada del Fideicomiso Ciudadano que defendía al Estadio León y que abrió la posibilidad jurídica para la apertura de un juicio por los derechos de propiedad del estadio.
Asumió su responsabilidad como alcalde, que fue la defensa de la propiedad del estadio, cosa que se hizo de manera correcta, pero nunca imaginó que en el camino pudiera venir la extinción del fideicomiso.
Jorge Carlos relató para EL HERALDO de León los momentos que le tocó vivir como presidente municipal para preservar el patrimonio leonés: Estadio, emblemas y franquicia del Club León.
