“Esperamos una reactivación de las ventas con la Feria de Verano el próximo mes, porque los vendedores de alimentos, de restaurantes, de la zona gastronómica, vienen al Descargue Estrella a surtirse de productos”, señaló el comerciante José Eugenio Ibarra.
El precio del aguacate bajó de 50 a 35 pesos o menos, debido a que no resiste el calor, en dos días se echa a perder, si no se vende de inmediato, los comerciantes lo ofrecen a menor precio, indicó.
El tomatillo también bajó de 18 a 12 pesos el kilogramo, en promedio, aunque hay diferentes ofertas en la competencia entre comerciantes que quieren mantener a sus clientes para no tener graves pérdidas económicas.
El chile serrano que estaba a 35 pesos bajó primero a 15 pesos y luego a 12 pesos el kilogramo.
El jitomate se mantiene a 14 pesos o 12 dependiendo del tamaño y la calidad, la cebolla igual a 7 y 8 pesos, la zanahoria a 10 pesos, la calabacita a 12 y 10 pesos en los diferentes puestos, el chayote a 28 pesos en promedio.
“No se pueden aumentar los precios de los productos porque las ventas están bajas y se perderían clientes, debido a que todavía no hay recuperación del poder de compra de la mayoría de las personas y a causa del desempleo”, resaltó José Eugenio Ibarra.
Para no tener graves pérdidas económicas, lo que hacen los comerciantes es reducir el abasto de frutas, verduras, huevo y demás productos al nivel de la baja demanda de los consumidores y aun así se tiene el riesgo de que se echen a perder los productos perecederos si no se venden.
“Cuando no se venden las frutas y verduras y se van quedando, antes de que se echen a perder para tirarlos a la basura, mejor se donan al Banco de Alimentos, a Cáritas, entre otras instituciones de beneficio social, como asilos y orfanatorios y casas de asistencia a personas vulnerables”, refirió.
