Durante diez años, los habitantes de la comunidad de Los López, perteneciente al municipio de León, han vivido rodeados de un río de inmundicia y desechos nocivos. Aunque la gente se ha quejado y se han presentado denuncias, la problemática sigue, mezclada con el insoportable hedor y los desechos que corren entre las aguas, situación que se agrava más con le intensa sequía que vive el país y el estado.
Los López es una comunidad como tantas en León y Guanajuato: repleta de negocios, gente trabajadora y familias que buscan salir adelante. Sin embargo, en los últimos años enfrenta una seria problemática: el río que la rodea está contaminado, y además de tener un aspecto desagradable, despide un olor nauseabundo que afecta a las personas. Aunque los vecinos han protestado, el conflicto ambiental sigue.
El río se encuentra entre las casas. Por su agua flota una nata blancuzca y espesa, y aunque por desgracia, los habitantes ya se han acostumbrado al olor, quien la visita por primera vez se percata del ambiente.
Una de las vecinas que ha protestado constantemente contra esta problemática es la ingeniera Elizabeth Sánchez, desarrolladora de software. Todo esto empezó a raíz de que la empresa pasteurizadora se instaló. Al menos, han sido diez años de denunciar ante el municipio y en redes sociales. El problema no es la basura, sino el intenso olor.
Sánchez evoca que esto, afecta la vida cotidiana de la gente: abundan los niños enfermos y los dolores de cabeza, y muchas personas se han acostumbrado.
LA BATALLA
Sobre esta problemática ecológica, la regidora del ayuntamiento de Movimiento Ciudadano, Lucía Verdín Limón, conocida como ‘La Wera’ se ha dedicado a luchar y buscar soluciones. En su cuenta de ‘X’ (anteriormente Twitter) expresó que junto a más de 40 familias, se han presentado 3 denuncias: a PROFEPA, SMAOT y CONAGUA.
En entrevista para este medio, Verdín habla sobre esta contaminación más a fondo: la responsable es una empresa pasteurizadora de la ciudad, que durante años ha vertido los desechos.
“Es un tema muy complejo. Ya tiene bastantes años, y la empresa ya había sido multada en una ocasión por aventar estos desechos, que son de los procesos de elaboración de lácteos, y se puede percibir con el olor y el color en el río. Son aguas que se tienen que tratar, y no arrojarse en un río que pasa por donde viven los habitantes, quienes ya están muy cansados, pues esto los ha llevado a tener algún tipo de infección de las vías respiratorias”.
Se trata de un tema que, en el momento en que se denunció a las instancias correspondientes, se ha esperado una respuesta concreta. Verdín insiste que esto representa un problema muy riesgoso para la salud. Lo cierto es que la planta tratadora de la empresa no sirve, o bien, es insuficiente.
Después de que los vecinos se acercaran a ‘La Wera’ y su gente, se ha trabajado al respecto, y aunque se ha limpiado, es necesario asimilar que el conflicto va mucho más allá: “aquí la situación no es qué tanto limpies, sino qué tan poco ensucies”.
La problemática cobra más intensidad en estos tiempos, en que la crisis hídrica que vive Guanajuato es una de las más preocupantes de su historia. Desafortunadamente, Verdín Limón aclara que no es la primera vez que ocurre una situación semejante. Aunado a lo anterior, la temporada de calor aumenta el hedor.
“Son temas muy específicos, que desafortunadamente no son recientes”, señala Verdín Limón.
