
De acuerdo al reporte meteorológico, este sábado 16 de mayo la temperatura oscilaría en los 31 grados centígrados con datos de la Conagua y de Meteored, pero este se irá intensificando en los próximos días de manera progresiva, ya que para el próximo lunes se pronostican 32 grados centígrados y de miércoles a sábado la máxima será de 33 grados.
La fuerte oleada exige a los ciudadanos estar bien hidratados y traer ropa de preferencia en colores claros, sólo que hay algo que ha provocado molestia en algunos de ellos, incluso alergias y es el uso prolongado del cubrebocas.
El sudor que emana del cuerpo al caminar se intensifica más con el cubrebocas de telas gruesas o elásticas que no permiten ni la respiración de la piel, por ello se guarda el aire entre la tela y la propia piel aumentando la sudoración y provocando esta reacción de pequeños y rojizos granitos que además de irritación pueden generar comezón.
Hay quienes caminan de un la lado a otro, varias cuadras y cuadras antes de abordar un camión o vehículo y terminan agotados a pesar de que buscan las sombras, llegan con la piel oscura o requemada, situación que cuando no es habitual desaparece después de unas horas, pero cuando es constante puede llegar a provocar enfermedades graves.
El pasado mes de abril el calor osciló entre los 29 y los 31 grados, pero de los días más intensos fueron justamente los días santos, sobre todo jueves y viernes que muchos niños aprovecharon para mojarse con cubetas, mangueras o darse un chapuzón en una alberca inflable porque con esto del coronavirus y la cuarentena pocos fueron los privilegiados que disfrutaron de una alberca normal.
La Organización Mundial de la Salud emite algunas recomendaciones a la población para subsanar los efectos de esta onda cálida, entre ellos mantenerse hidratado, usar ropas ligeras, claras y holgadas de preferencia elaboradas con materiales naturales como el algodón, evitar salir en las horas de mayor intensidad solar que son entre las 12:00 del día y las 6:00 de la tarde, evitar hacer ejercicio en exceso o bajo los rayos del sol, comer alimentos pesados o en cantidades excesivas, permanecer en la sombra, no dejar niños en vehículos estacionados o con los vidrios arriba y darse duchas de agua fría.