
El show estuvo formado por 15 canciones cuyo común denominador fueron los veloces «riffs» de guitarra, y una potente dupla de batería y bajo.
Paul se entregó por completo e interpretó éxitos como «The ides of march», «Purgatory», «Rememer tomorrow» y «Killers», entre otras.
Además de la música, Di’Anno tomó su tiempo para agradecer el apoyo del público, recuperar el aire tras un súbito ataque de tos, contar divertidas anécdotas de su carrera y brindar con cerveza.
La cercanía que este recinto permite entre artista y público fue un ingrediente muy especial, ya que el cantante pudo escuchar y responder algunas porras que el público gritaba, tanto en español como en inglés.
La noche cerró con «Running free», «Prowler» y la infaltable «Iron Maiden», que puso el ambiente al 100% y provocó que muchos agitaran su cabeza al ritmo de las veloces guitarras eléctricas.
Fue una velada especial y esperada por sus fanáticos, quienes disfrutaron al máximo de este concierto, ya, inolvidable.