La propuesta que impulsan los concesionarios del transporte urbano en la Capital para aumentar un 30 por ciento a la tarifa preferencial fue rechazada por usuarios del servicio, quienes consideraron que no existen las condiciones para el incremento.

Los usuarios pidieron a las autoridades municipales que antes de proceder al aumento los consulten a ellos y se dejen de hacer caso a funcionarios y representantes de organizaciones, quienes nunca hacen uso de este medio de transporte.

“Yo no estoy de acuerdo con el aumento, así sean 50 centavos o un peso porque el servicio no es bueno y también sería bueno que las autoridades nos consultaran a nosotros los que usamos a diario este transporte y no a funcionarios y políticos que nunca se suben a un camión”, dijo Mayra Rivera, vecina de Lomas de Cervera.

Al igual que ella, otros usuarios frecuentes de este sistema de transporte señalaron que el aumento no les representaría beneficio alguno porque los problemas a los que siempre se han enfrentado no cambian con aumento a la tarifa.

Y es que para los usuarios que llegan a abordar hasta tres o cuatro veces al día una unidad del transporte público, el aumentar el costo les significa un fuerte golpe a su economía, además que no se garantiza una mejor prestación del servicio.

“Yo estoy a favor de un aumento siempre y cuando haya más camiones y que estén en buenas. Me han tocado varias ocasiones que en pleno camino se descomponen y nos dejan tirados”, afirmó Pedro Ibarra, residente de Puentecillas.

CONTEXTO

Los concesionarios del transporte en semanas anteriores solicitaron a las autoridades municipales aplicar un aumento del 30 por ciento a la tarifa preferencial con lo cual pasaría de costar 7 a 9 pesos, en caso de autorizarse.

Con una flotilla de 220 unidades, las cuatro empresas que prestan este servicio en esta ciudad recorren a diario unas 30 rutas, en las cuales se transportan todos los días un promedio de 80 mil personas.

Las personas que todos los días hacen uso de este medio de transporte consideraron que además se deben de resolver los problemas de los retrasos y el incumplimiento de las rutas.

“Para donde Yo vivo hay ocasiones en que el último camión que llega a las 8:00 de la noche ya no te lleva hasta donde termina la ruta y luego los fines de semana a veces no hay camión o sólo anda uno solo y es muy tardado y difícil llegar uno a tiempo a donde tiene que ir”, aseguró Dulce Aguayo, vecina de Ciénega del Pedregal.

Los usuarios del servicio, tanto en la zona urbana como rural consideraron que por ahora el aumento no es oportuno, pues la crisis generada por la pandemia del Covid-19 afectó a todos por igual.

“Los dueños de los camiones dicen que les hace falta el aumento porque tienen crisis por la enfermedad y nosotros no hemos tenido crisis o que”, cuestionó Martha Alejandra, ama de casa.

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