Pareciera que los compromisos que hicieron los concesionarios del transporte urbano en León se los llevó el viento, señalaron los usuarios que se quejaron del servicio, el cual consideraron caro y deficiente.
Hay que recordar que justo cuando pidieron el incremento a la tarifa, hicieron promesas a los leoneses de mejorar las condiciones de frecuencia en las rutas, limpieza, aire acondicionado en las orugas y mejorar los tiempos, no obstante, los que diariamente hacen uso del transporte coincidieron en que tanto autoridades municipales como los empresarios no han cumplido.
José J. Galván, usuario, dijo que el servicio ha empeorado, y que en las orugas el calor es insoportable, pero los usuarios optan por tomar la unidad que arribe debido al poco tiempo que tienen para trasladarse a sus trabajos y sus hogares.
“Es un infierno, en las orugas va uno como en lata de sardinas, todos apretados, pero que más hacemos, sobre todo en las horas pico es cuando van más llenas, es imposible ir cómodamente, y luego la gente no se retira de las puertas e impide que pasemos, hace falta también cultura por parte de los usuarios”, apuntó.
Rodolfo Suárez, otro usuario frecuente, manifestó que pese a los operativos que realiza la dirección de Movilidad, junto la dirección de Comercio en los paraderos del SIT, para detectar vendedores, estos se las ingenian para ofrecer a los usuarios de todo.
“En la oruga venden de todo, papas, pan, churros, semillas, y está bien que la gente tiene necesidad venda algo para sacer un dinerito, pero creo que debe haber un orden, porque a veces los mismos comerciantes obstruyen el paso”, apuntó.
RETIRO
Los usuarios del SIT esperan que con los paraderos que se habilitarán en el bulevar Adolfo López Mateos se tenga una solución al aglomeramiento que se genera principalmente en la Zona Centro de la ciudad.
“Pues esperamos que con la construcción de esos paraderos ya no haya tanta gente, porque aquí en esta zona, como viene mucha gente al centro, los paraderos siempre están llenos”, manifestó la usuaria Laura Gabriela Ramírez.
