
Lo cierto es que las diferentes calles, parques, tianguis, áreas de donación, locales y hogares no son lugares enteramente peligrosos, sino repletos de una rica historia que data desde la fundación de la ciudad. San Miguel es y será, hoy por hoy, uno de los barrios más importantes y antiguos de la Capital del Calzado.
La Calle Tierra Blanca, que conduce hasta bulevar Río Mayo, ha sido escenario de varios actos delictivos, siendo el más reciente el pasado sábado y otro muy sonado el pasado 18 de mayo, cuando balearon a una persona afuera de su casa. Tierra Blanca se encuentra cerca del Jardín Principal de San Miguel, que está constantemente visitado y vigilado por una caseta de Policía. El barrio en cuestión es mucho más: se conforma de una rica historia y gente trabajadora.
Por ejemplo, Efraín Guzmán, de 73 años, ha radicado toda su vida en el Barrio de San Miguel. Conoce sus calles, sus callejones, sus tiendas de abarrotes y su gente. En sus ratos libres juega al billar y se sienta en una de las bancas del Jardín Principal a pasar el rato.
“Aquí en San Miguel estamos llenos de historia y de gente de todos los tipos. A mí me ha tocado ver desde las procesiones en Semana Santa, hasta cómo han pavimentado calles que antes eran pura tierra y cómo construyeron la parada de la oruga frente al jardín. No hay que ver nomás (Sic) lo malo”, afirma.
Conocido con el nombre formal de ‘San Miguel de la Real Corona’, de acuerdo con información del Archivo Histórico Municipal, no empezó siendo barrio, sino pueblo y fue consecuencia de la fundación de la Villa.
Algunos historiadores (entre ellos Carlos Arturo Navarro, autor de varios libros sobre el lugar que nos ocupa) están de acuerdo en que 1595 fue el año de fundación del pueblo de San Miguel, pero hasta ahora no se ha podido comprobar el mes y día. Hipotéticamente y por tradición se acepta que fue el 29 de septiembre, en que el calendario litúrgico celebra a los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel.